Cómo decir no

En nuestra cultura se ha enseñado que hay que postergarse a sí mismo, confundiéndose el egoísmo con el autocuidado. Olvidándose que, para ayudar a otros, primero la persona debe En nuestra cultura se ha enseñado que hay que postergarse a sí mismo, confundiéndose el egoísmo con el autocuidado. Olvidándose que, para ayudar a otros, primero la persona debe velar por sí misma para estar bien. ¿Por qué una persona que está mal podría ayudar a otros?

El temor a parecer egoístas o como malas personas, ha llevado a algunas personas a asumir una actitud pasiva, que los lleva a aceptar casi cualquier cosa que se les solicita o se les sugiera. Sin importar si está o no de acuerdo con aquello que se le ha pedido y sin tener en cuenta que esto, puede estar atentado severamente en contra de su salud mental.

A veces las personas pueden sentirse incómodas al dar alguna negativa, pero aprender a decir no puede ser llegar a transformarse en un verdadero acto de liberación. Porque algunos seres humanos, puede estarse ocupando de cosas que realmente no le corresponden y que pueden estarle causando incluso algunas alteraciones psicosomáticas: como insomnio, dolores de estómagos, de cabeza, etc.

No hay que olvidar que decir no, puede ser una barrera o un muro de autoprotección. De igual manera hay que recordar que el derecho a pedir algo es tan fundamental como el derecho a negarse. Siempre hay que tener presentes las dos partes.

Algunos pasos para decir no son los siguientes:

– Determine sus límites. Lo primero que necesita es estar consciente de sus necesidades y deseos.  Esto le permitirá identificar lo que está dispuesto a aceptar, o a ceder   y cuándo decir no.

– Recuerde que hay una gran diferencia entre complacer a las personas y ayudarlas. Ser generoso no consiste en decir sí a todo lo que el otro le solicita y todo el tiempo. Se trata de decir sí frente a determinadas   peticiones y en ciertas ocasiones. Especialmente que no impliquen un daño a sí mismo. Este siempre debe ser el límite.

– Siempre tómese tu tiempo antes de responder. Especialmente si está acostumbrado a ceder, no responda de inmediato. Puede ser que en un primer momento se sienta obligado a aceptar y que cuando pienses mejor la situación se dé cuenta de que puede negarse sin problemas. Además, al tomarse un tiempo puede encontrar una forma adecuada de negarse y sin sentir culpa. Tenga siempre presente, que hay personas que asocian el decir NO, con ser egoístas.

– De ser posible proponga alternativas.  Proponga una alternativa que le guste. Por ejemplo, si alguien lo invita a una fiesta donde Ud. sabe que no estará a gusto, puede negarse y proponerle salir otro día a tomar un café o ir a cenar. De esta forma la amistad no se ve afectada y se evita la situación incómoda.

– Manténgase firme. No basta con decir no si después acepta hacer aquello que no quiere. Es muy importante aprender a mantenerte firme y no permitir ser manipulado por comentarios o actitudes negativas, especialmente mediante la culpa.

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