Las AFP son empresas; y
como cualquier empresa tiene el objetivo de maximizar sus ganancias y
minimizar sus costos. Para ello, deben posicionarse en un mercado con
escasa competencia, ya que en la actualidad son solamente 7 AFP. Este
escenario poco competitivo, lleva a que el Estado deba tomar cartas en
el asunto y condicionar su comportamiento por medio de reglamentaciones
que van surgiendo de forma periódica.
Para
la sociedad chilena este escenario es una bolsa de dinero que genera
grandes ganancias empresariales que a juicio de la misma sociedad no son
repartidas entre lo cotizantes. Pero ¿qué de cierto tiene esto?
Lo
primero que se debe aclarar, es que los fondos de los cotizantes no
pertenecen en ningún caso a la AFP, sino que más bien éstas, son sólo
las administradoras de dichos recursos. No obstante, la magnitud de
dichos fondos, colocan a estas entidades en una posición privilegiada en
el mercado financiero que llevan a que las cotizaciones de los
trabajadores se puedan transar en un mercado que genera ganancias
millonarias.
La pregunta cae de cajón; ¿de dónde vienen las ganancias de estas instituciones?
La
principal fuente de ingresos de las AFP proviene de las comisiones que
se cobran a los trabajadores por la administración de sus fondos. Dichas
comisiones varían entre el 0,58% y el 1,45% del sueldo y el año recién
pasado llevaron a ganancias de $426.174 millones de pesos; lo que
representa un alza de un 15% con respecto al año 2020.
Estas
comisiones son reguladas por el Estado, mejor dicho, existe un rango
que es entregado por el Estado y que las AFPs no pueden sobrepasar. De
modo, que en ese rango estas entidades fijan libremente sus comisiones y
cuando las cambian deben avisar con una anticipación de 30 días.
La
segunda fuente de ingresos -y no menos importante- se relaciona con la
rentabilidad que obtienen estas entidades por medio de sus propias
inversiones. Para ello, existe lo que se denomina tasas de encaje.
En
la actualidad, dicha tasa llega a un 1% de lo que cotizan los
trabajadores en los multifondos; esta cifra no es algo menor ya que en
total representa cerca del 70% del patrimonio de las mismas entidades.
Es con esto, que estas tasas de encaje son complejas, debido a que
alejan a potenciales nuevos competidores que podrían ingresar como una
institución de administración de fondos previsionales de AFP. Es más,
hace un par de año se propuso una reducción de esta tasa de encaje para
atraer a nuevos competidores, sin embargo, la medida fue descartada.
En
fin, las AFPs son un buen negocio por donde se le mire, primero porque
sus ganancias se explican por las comisiones que cobran mensualmente por
la administración de las cotizaciones y, segundo por la rentabilidad
que obtienen por sus propias inversiones. En un escenario como el antes
descrito, la seguridad social pasó a segundo lugar desde varios años
atrás y esto, independiente del color político.