Todos
queremos volver a una relativa normalidad y en Magallanes queremos ser
comuna piloto en muchos aspectos, pero hay que tener muchas
consideraciones. Por ejemplo, si queremos que los niños vuelvan a
clases, ¿cómo les explicamos la obligatoriedad del uso de las
mascarillas? Cuando el uso de mascarillas se convirtió en una medida
obligatoria en espacios públicos -como por ejemplo lo serán los
establecimientos educacionales- para combatir la propagación del
Coronavirus, uno de los dilemas que entraron en discusión fue el peligro
de sofocación en menores, ya que por la conformación de su estructura
facial y la posición en la que se encuentren, podrían ahogarse o
reinhalar aire poco oxigenado. Para evitar su contagio –o que ellos
mismos propaguen el virus– su recomendación es obligatoria, pero se
deben tomar las medidas considerando siempre la ventilación. Para
aquellos papás que están lidiando con el hecho de tener que convencer a
sus hijos para que las usen, se recomienda, antes que todo, que los
adultos partan con el ejemplo. Los sicólogos infantiles recomiendan que
es importante que nos vean usándola y que les demos una impresión
positiva de esto. Hay que evitar alegar al frente de ellos sobre su
incomodidad, olor y cualquier comentario que sea despectivo. Si se
retorna a las clases presenciales se debe tomar en consideración que los
menores se sientan cómodos con la mascarilla e intentar elegirles una
mascarilla con la que el niño se pueda sentir identificado. Si es de
género, armarlas juntos y hacerlo parte del proceso. Los especialistas
señalan además que el hecho de hacer que les pertenezca la mascarilla,
sirve porque ellos se pueden reconocer en el objeto y, por ende, verán
la mascarilla como un aliado y no desde el deber.