Desde un punto de vista
psicológico, la persuasión es un proceso de influencia social sobre
otra/as personas. Es decir, es la acción de incidir en cómo los demás
piensan, sienten o actúan, a través de la comunicación.
Algunas sugerencias para lograr persuadir a los otros son las siguientes:
-No ataque a quien desea convencer de algo. No critique, ni condene como por ejemplo decirle al otro: “¡Esto está mal hecho”.
La
crítica es inútil porque pone a la otra persona a la defensiva,
habitualmente esto hace que quien es criticado trate de justificarse. La
crítica es peligrosa, porque puede lastimar la autoestima o herir la
valía personal. Además, puede despertar resentimiento en quien se
corregir. Por otra parte, probablemente la persona criticada, responderá
criticando.
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Para persuadir empiece con elogios y aprecios sinceros, antes de
señalar algún defecto. Hay que recordar que a la mayor parte de las
personas les agrada recibir aprecio y reconocimiento, pero hay que tener
presente lo siguiente: para nadie es grato recibir mentiras, ni
adulación. Al resaltar lo bueno del otro, probablemente esto generara
una actitud positiva y de aceptación.
Si
tiene que llamar la atención a la persona por algún error, hágalo
indirectamente, empiece siempre por un elogio sincero, reconociendo lo
que ha hecho bien, luego señálele lo que debe corregir. Por ejemplo, se
puede decir de la siguiente forma: “Haces un excelente trabajo. No
obstante, deberías mejorar la puntualidad”.
-Demuestre
respeto por las opiniones ajenas, muestre simpatía por sus ideas y
deseos. Jamás le diga a una persona que está equivocada directamente.
Hay que tener presente que no solamente las palabras son el medio para
expresarlo, también puedes hacerlo con una mirada, con la entonación de
la voz o con un gesto. Si es inevitable que tengas que corregir un
comportamiento errado, es mejor que diga algo como lo siguiente antes de
amonestar: “Pienso de otro modo, pero examinemos los hechos que me
señala”. El iniciar la frase de este modo pone a la otra persona en un
lugar de escucha y abierto al diálogo, y facilitara que admita que
también puede equivocarse. Probablemente con este tipo de gesto, esa
persona terminará siendo más razonable y seguramente lograran llegar a
un acuerdo.
-Consiga
que la otra persona diga “Sí”. Cuando empiece a hablar con alguien con
quien tiene puntos en los que no concuerdan, hable primero de todos
aquellos puntos en los que están de acuerdo, de tal modo que la otra
persona vaya respondiendo a sus acotaciones con la palabra SI. Esto
ayudará para que al final, la persona coincida con los puntos en los que
antes tenían diferencias.
Por
último, no hay que olvidar que una forma muy eficaz de convencer al
otro, es repetir insistentemente las ideas. De ser posible utilizando
distintas palabras o diferentes frases, diga lo mismo una y otra vez. De
tal modo que quede retenido en el inconsciente del otro. Porque aquello
que se repite es lo que la mente del ser humano retiene con mayor
facilidad.