En estos últimos tiempos
ha salido con mucha frecuencia a la luz pública, un problema existente
en diferentes instancias y este es el bullying
Hasta
hace solo unas décadas atrás, este tipo de acoso era visto como algo
normal o incluso deseable, porque se le consideraba como una manera que
los niños y jóvenes sacaran carácter, para que aprendieran a enfrentar
los rigores que las personas deberías enfrenta en el transcurso de la
vida. No obstante, en la actualidad la tendencia o idea existente
consiste en erradicar o ponerle fin al bullying. Para cumplir con este
propósito los especialistas sugieren, entre otras, las siguientes
medidas:
Cambio
cultural: se requiere pasar de una cultura de la violencia a una
cultura de la paz. Potenciando valores como: la colaboración, la
solidaridad y el compañerismo entre las personas. Se sabe que esta, es
una de las mejores maneras, para prevenir casos de bullying en todas las
instancias sociales. Porque existen comportamientos que no se pueden
llevar a cabo simultáneamente. Además, hay conductas que se se anulan
entre sí, como, por ejemplo: no se puede estar sentado y parado a la
vez. Por lo mismo no se puede colaborar con otro y agredirlo al unísono.
Se
debería sensibilizar a la comunidad sobre la existencia de los
distintos tipos de bullying y cómo estos pueden afectar a las personas
que lo sufren. Para ello, debe quedar claro que el acoso, sea donde se
esté dando, no es simplemente una dificultad entre dos personas, sino
que un fenómeno social que está relacionado o afecta a toda una
comunidad. Por lo tanto, se deberían propiciar campañas, donde se
informará sobre esta realidad y sus consecuencias a toda la
colectividad.
También
es importante que las personas sepan que el acoso no solamente se
limita a golpes o ataques físicos, los cuales son evidente, sino que
también existen formas más sutiles de violencia que se ponen en práctica
con el objetivo de dañar a la víctima al máximo. Hoy día hay nuevas
modalidades de acoso que suelen tener efectos más perniciosos en la vida
y en la salud mental de la víctima, como, por ejemplo: difundir vídeos o
fotografías humillantes sobre quien ya ha sido agredido.
Por
otro lado, en caso que alguno sea testigo de alguna víctima de bullying
, deben estar preparado para avisar a la brevedad a los adultos como:
profesores, inspectores, etc. De tal manera que puedan intervenir con la
mayor prontitud y rapidez posible.
También
es primordial fomentar siempre el dialogo y la confianza en la familia,
de modo que, si hay un niño o una adolescente que está padeciendo este
daño, sienta que lo puede comunicar de inmediato a sus padres, los
cuales son los principales agentes protectores de los menores, Por otro
lado, el establecimiento educacional debería tener diferentes líneas de
comunicación a través de las cuales las víctimas, pueda pedir ayuda de
manera confidencial y segura.