Al
inicio de año recuerdo haber leído sendos titulares que nos señalaban
de qué manera había aumentado el parque automotriz en nuestra ciudad,
fenómeno por demás evidente y que no amerita mucha discusión cuando la
evidencia se encuentra a simple vista, aunque sí requiere de una urgente
reflexión y por supuesto, algo de acción.
Como
conductor y peatón, no es tan complicado darse cuenta que el problema
se suscita cuando pensamos que, en las arterias o calles por donde se
desplazan a diario estos vehículos, son las mismas de hace 30 0 40 años
atrás, complejizando el tráfico expedito que se podría esperar, y
generando muchas veces riesgos de accidentes y colisiones. La forma de
conducción es un ingrediente que agrega mayor tensión a la actual y
compleja situación vial de la capital regional.
El
sector céntrico de la ciudad es probablemente uno de los lugares que se
ha visto mayormente afectado por el escenario actual; las avenidas
España, Bulnes o Frei lo saben muy bien, especialmente en horarios
considerados como de mayor flujo.
Así
es como se han visto diversas proezas para estacionar, no todas con
éxito, y finalmente son las veredas las que terminan siendo los espacios
preferidos por muchos conductores frente a la frustrante mirada del
ciudadano caminante que se obligado a sortear y esquivar los obstáculos
dejados sin mayor escrúpulo o consideración. Pienso en las personas
mayores, por ejemplo como parte de los afectados.
La situación ya no es nueva y tampoco estoy descubriendo absolutamente nada, sin embargo,
hace rato que llegó el momento de consensuar medidas para superar este
fenómeno del considerable aumento de vehículos en circulación, versus,
acotadas vías para su desplazamiento.
Los propios dueños de autos y conductores coinciden en que el hecho al parecer no da para más.
Si
a todo este enjambre de sucesos le sumamos la irresponsabilidad al
momento de manejar un automóvil o la conducción en estado de ebriedad,
nos encontramos frente a una situación que requiere de una pronta
evaluación.
Solo
para recordar algunos datos y cifras ya conocidas, actualmente, en
Punta Arenas se cuentan con más de 70 mil vehículos en circulación. Si
se considera tan solo el último año, han aparecido más de 7 mil autos
nuevos en las calles.
Siguiendo
los antecedentes publicados por la Comisión Nacional de Seguridad de
Tránsito (Conaset), durante 2021, la región de Magallanes registró 1.110
siniestros de tránsito con 14 fallecidos y 690 lesionados.
En
este caso, Magallanes presentó un aumento del 66,9% en siniestros de
tránsito con respecto al año anterior, un 75% en los fallecidos y un
34,8% en el total de lesionados.
Los
números resultan una parte del cuadro completo que requiere revisión y
análisis que pueda entregar información relevante para la futura y ojalá
no tan lejana toma de decisiones pertinentes que conduzcan hacia una
nueva planificación y que a posterior, nos permita pensar entre todos
una ciudad de cara a un futuro inmediato pero al mismo tiempo a largo
plazo donde no nos encontremos en diez o quince años más frente a un
estado similar o empeorado.
Pensar
en la habitabilidad y el tipo de ciudad que queremos para el futuro es
pensar también en la salud y en una mejor calidad de vida para las
comunidades.