El aullido del lobo, el canto de las ballenas y de los pájaros, la danza de las abejas, la cual la utilizan para señalar dónde se encuentra el alimento. Son algunas de las formas como se comunican los animales. No obstante el lenguaje animal está restringido siempre al presente y a las necesidades biológicas más inmediatas como: comer, huir, aparearse, luchar y amenazar.
Las personas a diferencia de los animales, tienen la capacidad de transformar los objetos o cosas en símbolos. Por ejemplo: un conjunto de hojas de papel, impresas, normalmente encuadernadas, formando un solo volumen, es una descripción que corresponde a un libro. Esta habilidad de representar y de transformar un objeto en un solo vocablo (libro) corresponde a la capacidad de simbolizar. Por ello cuando las personas se comunican, no se están pasando cosas u objeto, lo que se transfieren son palabras (símbolos). Por eso es muy importante expresar las ideas o conceptos de forma clara y precisa. De lo contrario se pueden generar grandes confusiones o equivoco.
La comunicación es una de las habilidades o competencias esenciales en los seres humanos, porque aquello que no tiene nombre, no existe. Por ejemplo: en árabe hay alrededor de 400 palabras para denominar a un camello. Sin embargo, en castellano solo existe una. El árabe que comercia con camellos puede distinguir los camellos por la edad, el sexo, etc. Incluso un camello hembra preñada es designada por una palabra especial. Una persona de la cultura occidental, si se encontrara con un grupo de camellos, apenas podría distinguir la diferencia de colores, porque no será capaz de hacer todas las distinciones que hace el comerciante árabe, por carencia de vocabulario.
Por eso en la medida que las personas amplían su vocabulario, cambian su percepción del mundo y se le abren nuevos horizontes. Algunos autores destacan que los métodos para controlar a los esclavos se fueron transformando en costosos e ineficientes, como ejemplo: mantenerlos encadenados, porque reduciría su capacidad de trabajo. Por ello se utilizó otro método más económico: mantenerlos analfabetos. La ignorancia reducía el universo del esclavo a su pequeño mundo, ignorando todo aquello que no estaba a su alcance y los tornaba temerosos frente a lo nuevo o lo desconocido.
Actualmente gracias a la tecnología, se puede leer desde cualquier lugar en cualquier momento, ya sea desde la computadora, la tableta o el celular. Igualmente se ha pasado de los libros físicos a los libros digitales. Los que se pueden almacenar en grandes cantidades en la nube tecnológica, evitando ocupar espacios físicos ya sea en la casa o en las escuelas.
La lectura es una de las piedras angulares para la adquisición de conocimiento y para entender todo aquello que nos rodea. Además, aumenta la curiosidad, enriquece la visión de la realidad, facilita la capacidad de expresión. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida.