Entre
tanta cosa negativa, tanto tema delictual, catástrofes y pérdidas de
vidas por diferentes causas, resulta alentador encontrarse con
organismos estatales preocupados y pendientes de qué manera y forma se
puede preservar la vida humana y también, el entorno que la rodea.
Menciono
lo anterior, motivado por la presencia e injerencia que ha cobrado en
nuestra rutina el Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo (SAR),
dependiente de la Fuerza Aérea de Chile (FACh). Grato resultó compartir
la actividad con el comandante en jefe de la IV Brigada Aérea y jefe del
Centro Coordinador de Salvamento (RCC) Punta Arenas, general de Brigada
Aérea (A) Eduardo Mosqueira Cruz, encargado de liderar recientemente en
Puerto Williams un encuentro sobre la importancia del SAR, sus
capacidades y responsabilidades, señalando oportunamente la relevancia
para la institución poder desplegar las alas en pos del rescate y
ofrecer la implementación, conocimiento y experiencia adquirida en esta
áreas tan delicada y compleja, principalmente cuando hay que aplicarse
en sectores de por sí de difícil acceso para el rescate de vidas.
El
poder desarrollar el segundo Comité SAR Regional 2019 en la capital
provincial de la Antártica Chilena, marca un hito de trascendencia
mayúscula, toda vez que se infiere la importancia que amerita nuestra
ciudad y su comunidad, y de paso, marcar la descentralización de las
acciones y alcances de las instituciones, de lo que tanto mencionamos en nuestras intervenciones. Eso es, predicar con el ejemplo.
Analizábamos
los roles y funciones que en ocasiones se confunden del SAR y ello
mediante la definición de los conceptos y tareas que se le atribuyen.
Todo lo anterior, mediante sendas presentaciones a cargo de la Armada de
Chile y, por cierto, de la institución anfitriona la FACh.
Nada
más oportuno y propicio si ya nos encontramos ad portas del inicio de
una nueva temporada turística y que merece, dada nuestra localización,
estar preparados y apercibidos para enfrentar cualquier contingencia.
Creemos que actividades similares deben ser de continuo, porque es preferible pecar de exagerado, a tener que lamentar situaciones de mayores e ingratas consecuencias.
Puerto
Williams es una ciudad en ciernes, por lo que resulta recomendable
tomar clara conciencia de las precauciones y medidas a adoptar. Estar
preparados y consientes de los protocolos vigentes y de nuestras propias
capacidades nos hará enfrentar siempre de mejor manera los
acontecimientos.
Haciendo propia la consigna del SAR, “…para que otros puedan vivir”.
La
inédita realización del Comité SAR en Puerto Williams nos invita a
reflexionar sobre el desarrollo permanente y fortalecimiento de
instancias de este tipo en territorios como el nuestro.
Su calidad de ciudad extrema, con todas las particularidades que eso
significa, nos convoca a evaluar permanentemente posibilidades de seguir
trabajando sobre las bases de la divulgación de los conocimientos
adecuados.
Pienso
en la forma en que, la enseñanza y promoción de principios como los que
asume el SAR y otras instituciones podrían llegar a las salas de clases
de nuestro liceo en forma de alguna asignatura o taller junto a otro
tipo de contenidos relacionados con la respuesta frente a emergencias.
Como
ya sabemos, es fundamental comenzar a transmitir este tipo de
conocimientos desde muy temprano para que en el futuro podamos hablar
también de una cultura de la responsabilidad.
Agradecemos profundamente a quienes hicieron posible este encuentro en nuestra provincia, especialmente al general Mosqueira que no escatimó esfuerzos para materializar esta loable iniciativa.