Los
tres últimos años han sido para el olvido en materia económica y solo
el anuncio del hidrógeno verde viene a dar una esperanza y ojalá -en el
futuro cercano- un respiro para nuestra Región de Magallanes y Antártica
Chilena, que lo ha pasado muy mal. Usted debe saber que la llegada del
hidrógeno verde al país puede significar proyectos asociados con la
creación de 22 mil nuevos empleos a 2030, 87 mil a 2040 y 94 mil a 2050,
con más de 800 empresas participando en el cluster que se formaría a su
alrededor, siendo equivalente en exportaciones a la minería del cobre
hacia el año 2050. Es decir, por ejemplo para Magallanes podría
significar una importante actividad del sector productivo y reemplazaría
al carbón, que en el año 2020 se le terminó por cerrar la puerta en las
narices. Según los expertos en materia energética, esta importante
iniciativa para el país nos permitirá incorporarnos a la gran cruzada
del siglo XXI de frenar el cambio climático, siendo un actor relevante
en la transformación energética ligada al hidrógeno verde, y cooperar
así con un planeta cero emisiones. En Magallanes debemos tener claro que
para que se utilice masivamente el hidrógeno verde se deben desarrollar
masivamente nuevas tecnologías, tanto en su producción y
almacenamiento, como en múltiples aplicaciones referidas a su uso en el
consumo doméstico, la industria y el transporte, a fin de hacer viable
su aplicación comercial en la zona más austral del país. El hidrógeno
verde puede significar para nuestra región un avance importante para
impulsar emprendimientos tecnológicos en una zona donde debemos
diversificar a la brevedad nuestro sector productivo, que nos permita
volver a levantar a una región que quedará muy alicaída tras esta
pandemia del Coronavirus.