No
es nuevo que estamos al debe con la conectividad en sus diferentes
formas, en especial en las zonas más aisladas de Chile. La conectividad
terrestre, digital y marítima debería ser considerado como un derecho y
un deber del Estado en conjunto con los diferentes actores que componen
nuestro territorio, incluso en los lugares más extremos, y aun más
cuando tenemos familias viviendo a lo largo del país.
Este
último, la conectividad marítima, como bien sabemos es de larga data –
5.500 años -, y si bien con el pasar de los años ha sido reemplazado por
otro tipo de medios, sigue siendo en la actualidad una forma única en
las zonas más apartadas, de trasladar personas o carga de un punto
geográfico a otro.
Ha
habido avances tecnológicos, pero la acción sigue siendo la misma, unir
marítimamente todos nuestros territorios, sobre todo uno como Chile.
Nuestro país es muy extenso y con amplias costas, dependemos de gran
manera del transporte marítimo, siendo la forma más eficiente de
trasladar carga masiva a las zonas extremas e insulares de Chile,
convirtiéndose en el único medio que permite conectar al país en caso de
catástrofes.
Asimismo,
el transporte marítimo es el medio de casi el 100 % de la energía
importada que necesita nuestro país y también, traslada más del 93% de
nuestro comercio exterior, lo que es clave para la economía de nuestro
territorio. Sin embargo, el transporte marítimo también es una conexión
vital para las zonas más aisladas.
Nuestra
comuna de Río Verde no es la excepción, porque al ser una localidad de
extenso territorio y atravesado por el canal Fitz Roy, la conectividad
marítima se convierte en una pieza clave para unir nuestra comuna, y en
especial con su territorio Insular, “Isla Riesco”, la cuarta Isla más
grande del país con una superficie de 5.005 Km2.
En
las últimas semanas incluso, la factibilidad de conectividad marítima
con Isla Riesco ha sido un problema, puesto que, se nos informó que, en
el mes de junio de este año, se da término al contrato de la Barcaza
“Bahía Azul”, y con ello culmina su funcionamiento. La incertidumbre ha
sido grande, puesto que este transporte marítimo es vital para nuestra
comuna, entendiendo que tenemos una población residente, prestaciones
públicas que ejecutar; tanto en materias de salud como educativas, una
comunidad escolar, un Parque Nacional Kawésqar, nuestra ganadería –
fuente económica importante para la comuna y la región -, entre otras
cosas. Sin cruce, nadie podría residir en la Isla, entendiendo que todos
los suministros y prestaciones se encuentran en el Continente.
Ante
esto, han existido grandes esfuerzos y gestiones anticipadas por parte
del municipio, logrando – ¡por fin! – un importante apoyo del Ministerio
de Transporte y Telecomunicaciones, quienes aumentaron el subsidio
actual – de 9 millones de pesos aproximados mensuales – en más de un
600%.
Esto,
es una gran noticia para Río Verde y todos sus vecinos y vecinas.
Ahora, a la espera de que esto se concrete lo antes posible, para
continuar en julio 2022 con una conectividad marítima eficiente. Y como
quizás, debió ser desde un principio, una conectividad de derecho, y
subsidiada, al menos en su mayoría, por el Estado.
Sin
duda, como Municipio seguiremos trabajando por mantener y mejorar la
conectividad marítima, terrestre y digital de Río Verde, tal como lo
hemos hecho desde que asumí mi deber con la comuna, comprometiéndome a
no solo mejorar la calidad de vida, sino a gestionar con las demás
instituciones y actores de la sociedad civil mejoras importantes para
Río Verde.