Conflicto por los derechos humanos

Esta primera semana de 2021 ha sido realmente impactante desde lo social y lo político tanto en Chile como en el extranjero, abriendo un año muy complejo de división y conflicto en un mundo repleto de angustias

Por un lado fue muy  grato  saber que se rechazó el proyecto de ley que intentaba implementar un ramo de DD.HH. en prebásica y básica en establecimientos educacionales del país, toda vez que el proyecto sólo era un intento más de promover el lado criminal del régimen militar pero guardando cómplice silencio de las violaciones a los derechos humanos cometidas por particulares bajo pretextos políticos cuyos responsables fueron el MIR, el FPMR y el Lautaro, así como omitir los abusos por violencia política durante la Unidad Popular.

Si bien para mi fue grato, no deja dicho rechazo evidenciar un hecho de la causa: la total discrepancia entre los chilenos sobre qué son los Derechos Humanos.

Esto se repitió con la admisibilidad a tramitación en la Corte Suprema de la acusación en contra de la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, quien supuestamente pensando que promovía los Derechos Humanos de niños y niñas y adolescentes (NNA), en realidad para mí y 52 diputados, lo que hizo ella fue incitar dolosamente a NNA a la subversión en contra del orden institucional de la República.

Nuevamente se evidencia un hecho de la causa, la total discrepancia entre los chilenos sobre cómo promover los Derechos Humanos.

Luego en Estados Unidos, millones de personas marcharon ante el capitolio a cara descubierta, familias completas, sin quemar nada, un grupo de exaltados se escinde entra al Capitolio impidiendo el normal funcionamiento del Congreso que estaba confirmando la victoria de Joe Biden, el Presidente Trump llama a la calma, y se retiran. Para los Demócratas fue un intento de Golpe de Estado, progresistas incluso pedían balazos contra la muchedumbre, mismos balazos que rechazaban cuando masas de BLM y Antifas destruían las ciudades hace solo meses atrás.

Nuevamente se evidencia la total discrepancia en EEUU sobre cómo discernir la necesidad de uso de la fuerza letal en desmedro de los Derechos Humanos.

Al día siguiente en Chile un operativo antinarcóticos de 800 funcionarios PDI en especial integrados por fuerzas ERTA, entran a Temocuicui al predio del abuelo de Camilo Catrillanca, incautan nada menos que 1000 kilos de marihuana, 10 funcionarios heridos uno de ellos asesinado a sangre fría, decenas de mapuche violentistas heridos.

Sin embargo, a las horas Defensoría de la Niñez acusa una falsa detención de una menor de edad de 7 años en el operativo y parte del Senado se pregunta por que la operación se realizó el mismo día que condenaron a culpables por el asesinato de Catrillanca.

Se advierte así, la total discrepancia al interior de la institucionalidad del Estado sobre cómo ejercer la labor de control en la seguridad pública con la prevención de los Derechos Humanos. Eso sin contar con el asesinato de un agricultor en Victoria a la misma hora a manos de extremistas que para el progrerío no le violaron los derechos humanos por que no fueron agentes de Estado quienes lo mataron.

Debido a esto y mucho más, soy un férreo y declarado adversario de los Derechos Humanos, desde su creación tras la Segunda Guerra Mundial, y su extensión global tras la caída de la URSS, no han hecho más que producir inseguridad jurídica, un degeneramiento de instituciones básicas de la Democracia, han producido una distorsión grave del Estado de Derecho en casi todo el mundo,  han sido un grave  obstáculo para el ejercicio del Poder Público en la  preservación del orden y la paz,  y por eso espero que algún día en el futuro Chile denuncie todos esos tratados de derechos humanos de una vez y para siempre.

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