La Antártica se está convirtiendo en un nuevo polo de desarrollo de numerosos estudios científicos, ejemplo de ellos es señalar que desde hace un año han viajado más de 500 científicos locales a ese lugar. Lo que está ocurriendo no tiene precedentes. Durante este año se ha realizado la más alta cantidad de periplos a la Antártica que en muchas décadas y hace pocos días en estas mismas páginas de Diario El Pingüino se informaba que en la temporada de verano se llegará a la cifra récord de turistas en el continente blanco. Además, la mayoría de las recaladas a la Antártica están insertas en programas científicos. Es decir, hay una mezcla que se puede llegar a denominar turismo-científico. Muchos de los estudios que se realizarán se basan en el cambio climático al que hemos estado expuestos especialmente en el último lustro. Los habitantes de la Región de Magallanes y Antártica Chilena no le hemos tomado el peso al desafío antártico, que es lo que se nos viene. El monitoreo en terreno que están haciendo muchos científicos de todo el mundo va a tener una relación directa con nuestra región y es hora de ponerse los “pantalones largos” al respecto. Debemos modernizar nuestras instalaciones y brindarle las comodidades requeridas a las nuevas visitas que tenemos. El turismo científico será la nueva veta que se comenzará a explotar en nuestra región y para ello debemos estar preparados.