Otra
competencia que es fundamental para convivir de forma sana, armoniosa,
grata y positiva con los otros es la negociación. Asimismo, esta
competencia como todas las otras habilidades sociales se pueden
desarrollar.
Cuando
se habla de negociación generalmente se asocia a empresas o a personas
altamente especializadas. Sin embargo, las negociaciones forman parte
de la vida cotidiana de las personas y de las relaciones con los otros.
Por ejemplo, cuando una madre quiere que su hijo termine de ingerir la
comida negocia el esfuerzo con el niño, indicándole que una vez que
termine de comer se ganará un postre exquisito.
Emplear
una forma inadecuada de resolver conflictos puede dejar heridas muy
profundas en las personas y puede terminar dividiendo familias e
incluso naciones.
La
negociación es una secuencia de pasos dispuestos para lograr un
acuerdo que resulte satisfactorio, entre aquellas personas que están
involucradas en un conflicto de intereses.
Para llevar a cabo una negociación efectiva hay que considerar los siguientes pasos:
-Definir
de forma exacta el problema. Existe un ejemplo clásico que lo exponen
en la mayoría de la literatura especializada y es el siguiente: dos
personas se peleaban por una naranja. No obstante una quería la cascara
para hacer un postre y la otra la pulpa para comérsela. Como no se
había diagnosticado bien el problema, no se lograba encontrar la
solución.
-Hay
que despersonalizar el problema. Hay que centrase en el problema con
el fin de resolverlo, jamás atacar a las personas involucradas en la
negociacion, porque de este modo el conflicto empeorara. Con actitudes
agresivas se cierra toda posibilidad de acuerdo, la hostilidad y la
violencia verbal rompen el diálogo, quiebran la confianza e introducen
nuevos elementos activadores del conflicto. Por ningún motivo se debe
actuar de manera emocional y todos los esfuerzos deben estar
orientados hacia la resolución del problema.
-Se deben generar posibles soluciones, buscando opciones que sean
satisfactorias para todos los involucrados. Esto se puede realizar
mediante la lluvia de ideas, donde cada uno de los participantes
tendrá derecho a hacer una sola propuesta, sin que se repitan las
ideas. Es muy importante que no se critique los aportes que realiza
cada uno de los participantes, para no inhibir la creatividad.
-Por
último, se deben analizar y valorar las diferentes propuestas, con el
fin de lograr concretizar la opción ganar-ganar. Se deben examinar
todas las opciones e igualmente se deben colocar todos los recursos
disponibles en beneficio mutuo. Además, es muy importante que nadie
tenga que hacer concesiones innecesarias para logra el acuerdo.
Una negociación nunca debe finalizar de tal forma que se imponga
el criterio de uno sobre los otros, pues para eso, no sería necesario
negociar. La parte más fuerte podría terminar imponiendo su voluntad,
sin necesidad de consenso con los demás. La negociación existe, porque
hay algo que debe ser decidido entre más de una persona, y ahí es donde
la opción ganar-ganar permite la conformidad de todos los
involucrados.