El
equilibrio entre resguardo del medioambiente y desarrollo económico es
uno de los desafíos más apremiantes que tenemos como sociedad. El texto
que actualmente nos rige no ha sido una barrera para la dictación de la
Ley N° 19.300 de Bases Generales de Medio Ambiente, lo que ha permitido,
a su vez, la confección de normas de calidad, emisión, planes de
descontaminación, por mencionar sólo algunos ejemplos. Además, ha
permitido crear una basta institucionalidad ambiental donde destaca el
Ministerio del Medio Ambiente, la Superintendencia de Medio Ambiente, el
Sistema de Evaluación Ambiental, los Tribunales Ambientales y el
Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, recientemente despachado a
ley por el Congreso.
La
propuesta constitucional recoge en varias de sus normas la necesidad de
proteger el medio ambiente, sin perder de vista la importancia de
hacerlo equilibrando el desarrollo económico, el progreso y bienestar de
las personas. Por esto, cuenta con un Capítulo llamado “Protección del
Medio Ambiente, Sostenibilidad y Desarrollo”.
Entendiendo
que el Anteproyecto despachado por la Comisión Experta es un punto de
partida para nuestro trabajo, pero no un punto final, es que la bancada
del Partido Republicano ha presentado una serie de enmiendas que apuntan
a mejorar la propuesta de los expertos, reforzando nuestra tradición
constitucional y fortaleciendo las normas que deben resguardar el
entorno natural con una mirada de progreso y futuro.
Así,
por ejemplo, he presentado modificaciones que apuntan a reforzar la
visión antropocéntrica del Anteproyecto, mirada que hoy recoge la
Constitución vigente y que se aparta de la visión eco-céntrica, presente
en la rechazada Constitución de la Convención, que reconocía derechos a
la naturaleza. Con esto se busca plasmar en la nueva Carta Fundamental
la importancia de poner el foco en las personas, es decir, que son ellas
quienes deben tomar conciencia y acción de la relevancia de proteger el
planeta. Es por esta misma razón que también he incluido una norma
sobre educación ambiental. Por último, quisiera destacar que se otorga
certeza jurídica y garantías procedimentales, estableciéndose que las
decisiones sean de carácter técnico en la materia para hacer más
compatible la actividad humana y los proyectos de inversión con un medio
ambiente protegido.
Cuidar
la naturaleza y nuestro planeta para que nuestras generaciones futuras
hereden un mejor lugar para vivir es una tarea de todos, por tanto, la
propuesta de enmiendas que hemos realizado pone en el centro al ser
humano como el principal responsable de hacerse cargo de esta misión. Un
paso adelante, sin duda, en la construcción de un mejor país y un
desarrollo equilibrado de nuestra sociedad.