Es sabido por todos que un pilar importante de
la movilidad económica de la región es la construcción, la cual tiene
tres pilares en lo que respecta a sus inversionistas, el pilar más
importante en sus bajadas de dineros son los proyectos emblemáticos,
carreteras, conectividad vial, etc. que son de carácter ministerial, en
segunda línea de bajada de dineros están los proyectos que financia el
Gobierno Regional que son ejecutados por los municipios y el tercer
pilar no menos importante es la construcción de privados, tanto para
soluciones habitacionales como para desarrollo empresarial, para todos
estos pilares solo se necesita una variable para que se desarrollen y
sean crecientes, la variable es estabilidad y proyección de crecimiento
en el desarrollo económico de la región, la cual esta región de
Magallanes tiene las mejores condiciones del país en esa relación, ahí
es donde nos cuestionamos ¿por qué no hay proyectos emblemáticos en
ejecución y sin anuncios de ejecución? ¿Por qué el Gore solo está
financiando los proyectos FRIL que son de bajada obligatoria para su
ejecución en las 10 comunas? ¿Por qué el privado es quien asume el
riesgo en todos los 3 pilares de desarrollo económico desde la
construcción? Es clave hoy entender que hay que tener autoridades
emprendedores y hambrientas de crecimiento en el desarrollo económico de
la región, tener hambre de desarrollo, tiene la responsabilidad social
de que la mejor forma de apoyar a las familias magallánicas es mejorando
las condiciones laborales y en eso habiendo más proyectos en ejecución,
en cualquiera de los tres pilares donde se bajan los recursos para
construir, mejoraría la competencia, se valora más la mano de obra y la
movilidad económica local crece, hoy y como siempre ha sido en Chile, la
economía se re activa o se estabiliza y se proyecta crecimiento es
desde la Construcción. Por tanto la responsabilidad que los Secplan, las
direcciones de arquitectura y los ministerios de vivienda y urbanismo
más el de obras públicas tengan tantos proyectos para ejecutar que si
existen líderes políticos con hambre de desarrollo, se puedan bajar los
recursos desde los tres pilares mencionados como inversionistas en el
rubro de la construcción. Por tanto esperemos que se entienda que el
gasto responsable en recursos para construir es la receta para el
desarrollo económico de la región y sería lo responsable de la movilidad
social que se necesita en las zonas donde se ejecutan los proyectos.
Hay tarea para los actuales y próximos líderes políticos regionales.