Nuestro
maravilloso idioma nos regala vocablos maravillosos que, por dejadez o
desconocimiento, no son utilizados comúnmente. Contumaz significa “el
que se mantiene firme en su comportamiento, actitudes, ideas, pese a
castigos, consejos o advertencias”. Y, como anillo al dedo, esta palabra
resume en forma nítida, rotunda y contundentemente lo que es y ha sido
este nefasto gobierno de turno. Todos hemos cometido, cometemos y, sin
duda, cometeremos errores y aquello de “que se aprende de los yerros”,
parece que no tiene ningún sentido para estas actuales autoridades.
Escuchar, leer y ver diariamente cómo las vocerías justifican la franca
estupidez, ya resulta agotador. Ver que no existe autocrítica, insistir
solo en discursos que justifican la idiotez y la falta de tino, resulta
insoportable. Día tras día vemos cómo desfilan estos contumaces que,
desesperados ante el fracaso evidente, hablan de un país que no existe o
que solo adquiere realidad en el segundo piso de La Moneda. De las
tantas “contumacias” aberrantes, está obviamente la educación: persisten
en instalar los Servicios Locales de Educación pese a que en donde se
han implementado han sido un fracaso. La educación, como siempre ha sido
en las últimas décadas, es el pariente pobre de los gobiernos de turno,
no existe (increíble, por lo demás), interés real, concreto, para
otorgarle a la sociedad lo que se merece: que la educación “sea la joya
de la corona”. La educación no es un gasto, es una inversión hacia el
futuro; no te va a entregar intereses o ganancias inmediatas; la
educación es una apuesta hacia el mañana, para el hombre nuevo, para una
sociedad nueva. Los Servicios Locales no aseguran calidad, mejoramiento
de los procesos educativos y ni hablar de financiamiento. En las
comunas en donde se ha implementado el proceso ha significado cesantía,
despidos y una nebulosa que nadie entiende. …“Organismos especializados
han efectuado recomendaciones de los Servicios Locales, dando cuenta de
una serie de dificultades…”, cito esto sacado del decreto firmado por el
Presidente, el ministro de Educación y el de Hacienda, es decir, las
mismas autoridades (por decreto), reconocen las “dificultades”, pero
como son porfiados, tercos, testarudos (cabezas rudas), insisten en algo
que es una aberración. ¿Sabe usted que en el mismo decreto se aplaza
esta instalación, pero para nuestra región se mantiene? ¿Quién explica
esto? ¿Por qué en otras regiones las “dificultades” no hacen posible
este sistema, pero acá sí?… De no creerlo, pero los contumaces son
así, les puedes dar con el garrote más fiero, pero van a insistir en el
error. Ahora, la pregunta del millón: ¿qué ha hecho el actual Seremi de
Educación al respecto?… No se gaste: ha hecho lo que todo funcionario
obediente, servil y sin mirada de región (imposible pedírsela si no es
de aquí), hace, o sea, obedecer como buen empleado del mes lo que sus
jefes contumaces le ordenan porque ha demostrado tener cero empatía con
los colegas (los ha basureado en forma asquerosa), también a los
asistentes de educación y de paso a toda nuestra región. ¿Qué no
entiende, Seremi? ¿No se da cuenta que el clamor general no quiere este
sistema? ¿Por qué persiste en el error? ¿Podría explicarnos cuáles son
los beneficios de un sistema que usted tanto defiende? De no creer, pero
es así. Los “porfiados” están en el poder y, como tales, no hay
razones, consejos o advertencias que valgan. Todo mi reconocimiento a
mis colegas profesores, a los colegas asistentes y a los trabajadores de
la Cormupa que, ante tanta testarudez, han demostrado sensatez, altura
de miras y un espíritu de lucha por mejorar nuestra educación. Para
todos, como siempre, un abrazo.
P.D.: menos para los testaferros (cabezas de fierro) que cual caballos corren tras la zanahoria.