• Creo en Dios
• Creo en la República, Creo en la separación de los poderes
• Creo en los derechos naturales del ser Humano
• Creo que el estado debe garantizar y proteger los derechos Naturales y humanos de todo ciudadano.
• Creo en el estado de derecho, creo que todas las instituciones y ciudadanos están sometidos a las leyes del país.
• Creo en la familia nuclear como el sustento de nuestra sociedad
• Creo en Libertad de Consciencia, expresión y culto
• Creo en la libertad de progresar, desarrollo personal y/o comunitario.
• Creo en el bienestar común de toda la sociedad.
• Creo en las tradiciones culturales nacionales y provinciales
• Creo en esa identidad nacional que nos da el himno, el escudo y la bandera tricolor.
•
Creo en Chile y su gente, creo en la honestidad y responsabilidad, creo
en la sociedad y la formación cívica, creo que Chile es la copia feliz
del Edén.
Así
como las empresas tienen su declaración de valores, la iglesia
cristiana da su declaración de fe en el credo apostólico, creo es
necesario que los ciudadanos tengamos nuestra declaración de valores y/o
un credo cívico republicano.
Cuando
estudiamos gestión empresarial, nos enseñan la importancia de
establecer; visión, misión y declaración de valores, en breve que
significa esto último;
¿Qué son los valores corporativos de una empresa?
Cuando
hablamos de valores corporativos, nos referimos a ideales, a creencias y
a la ética de la organización y de sus colaboradores. Los valores se
centran en responder a la pregunta de ¿en qué creemos?
Hoy
nuestro país, frente a este fenómeno llamado “una sociedad liquida”, es
necesario recordar que tenemos valores sociales, con fuerza y
vehemencia declarar nuestra creencia, declarar nuestros valores
sociales, declarar nuestra fe, pues ha llegado un fuerte tsunami que
arrasa y destruye nuestra identidad social y nacional.
Como
ejemplo, en el colegio o escuela nos enseñaron a recitar; “Blanco,
Azul y Rojo, tres colores son yo los llevo puesto en mi corazón”, ¿lo
recuerdas?
Hoy
con pena vemos que algunos enarbolan una bandera negra, gris y líneas
blancas, mostrando así que para ellos la identidad nacional no existe,
para ellos los colores de nuestra bandera no son símbolo nacional,
prometen un chile multicolor, con una bandera negra, esto es utopía o
simplemente la ausencia de una identidad republicana.
En
chile con una sociedad en donde se confunden los valores, pues hay un
fuerte intento ideológico de deconstrucción social y valórica, como
ejemplo, establecer TRANSPARENCIA como sinónimo de HONESTIDAD, invito
que juntos trabajemos por nuestra sociedad, siendo ciudadanos honestos y
no transparentes (teoría de Gasparín).
Trabajemos
para ser una sociedad donde el RESPETO sea un valor social y no la
tolerancia, para ser ciudadanos conscientes de una verdadera
inclusión; recordando lo que nuestros abuelos y padres nos enseñaron;
dar lugar a los ancianos, personas discapacitadas, mujeres embarazadas y
niños, etc. Con atención preferente. (hijo deja el asiento a los
ancianos, etc) no usemos la bandera de inclusión como una lucha
“marxista cultural” para establecer ideológicamente nuevos “valores”,
recuerde que esto, solo se resuelve con el RESPETO mutuo.
Trabajemos
para que nuestra educación sea responsabilidad de los padres, como el
derecho preferente y no el estado o el sistema educativo, que la
escuela se limite a reforzar los valores sociales y no adoctrinarlo
ideológicamente, que en la escuela, liceos y universidades nuestros
hijos sean capacitados a para PENSAR y desarrollar sus habilidades, para
ser aquellos ciudadanos que nuestra sociedad necesita, que sean ellos
formados para ser ciudadanos HONESTOS, RESPETUOSOS, Responsables y con
identidad nacional.
Esto no es tema de gratuidad o calidad, sino de una reforma del sistema.
Creo
en una sociedad honesta, responsable, respetuosa, solidaria, creo en
una sociedad con consciencia de inclusión, creo en una sociedad que sepa
discriminar entre lo que es bueno y malo, entre la verdad y la mentira,
entre trabajar y robar, que sepa discriminar entre la corrupción y la
honestidad.
¡¡Creo Señor!! En una sociedad con valores y principios sólidos y no líquidos. Creo en Chile y su gente.