Debemos
tener una absoluta claridad que el mundo tras la pandemia será
definitivamente otro. Se producirá un retroceso inimaginable. América
Latina y el Caribe serán los más afectados y nuestro país uno de los que
sufrirán le peor caída, porque nuestra crisis incluso partió meses antes que en el resto. La alta cifra de contagios por coronavirus en el mundo podría
ver un aumento de 45 millones de personas bajo la línea de la pobreza
durante 2021, sumado a 28 millones que quedarán en situación de extrema
pobreza debido a los efectos económicos de la crisis sanitaria, advirtió
la ONU, que aseguró que la cooperación internacional será clave para ir
en ayuda de la población más vulnerable. El informe de Naciones Unidas
“El Impacto del Covid-19 en América Latina y el Caribe”, basado en datos
obtenidos por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(Cepal), dependiente del organismo global, afirmó que
la llegada de la pandemia, justo en momentos de dificultades económicas
en varios países de la región, provocará una contracción del PIB
regional de 9,1% para 2020, en lo que será la “mayor recesión económica
en 100 años”, impulsada principalmente por una caída del 20% de las
exportaciones y el envío de remesas, además de la disminución del
turismo, que representa una parte importante del empleo en varios países
del territorio. El estudio afirma que esta fuerte caída de la actividad
económica elevará la tasa de desempleo del 8,1% en 2019 al 13,5% en
2020, lo que a su vez tendrá un profundo impacto a nivel social. Y es
que la tasa de pobreza crecería 7 puntos porcentuales a fines de año,
hasta alcanzar el 37,2% de la población, lo que se traduce en 230
millones de personas, mientras que la pobreza extrema pasaría del 11% al 15,5%, un total de 96 millones de personas.