Los
últimos Presidentes de la República -incluido el actual, el magallánico
Gabriel Boric Font- han reconocido que las Leyes de Excepción en
Magallanes no están llegando a la gente. El ciudadano no se está viendo
beneficiado con las leyes y eso se reciente más con una alta inflación y
un delicado momento económico como el que vive el país y es por eso
que se señaló hace un tiempo que debe haber una reingeniería. Esta
medida puede ser también un buen motivo para incentivar la inversión
privada en la zona más austral del país. Basta señalar que merced a los
capitales privados en el último tiempo el desempleo disminuyó a cifras
históricas, situando la región a la cabeza de los ránkings nacionales.
Magallanes requiere de áreas en las cuales se debe incrementar la
inversión, por ejemplo en los sectores inmobiliario y acuícola. Hace
unos años se le dio una inyección a la Empresa Nacional del Petróleo
(ENAP) que fue fundamental. Los recursos para aumentar la exploración de
hidrocarburos también debe potenciar fuertemente la economía regional.
Magallanes también debe retomar el liderazgo en la matriz energética de
Chile. La energía eólica es otro potencial al que se le deben abrir las
puertas, por la generación de oportunidades laborales y proyecciones que
generará para la región. Otro sector que debe incrementar fuertemente
en Magallanes es el turístico, extrememadamente resentido por la
pandemia del Coronavirus y que en la última década había visto
incrementada su oferta básicamente en el Parque Nacional Torres del
Paine. Pero es fundamental explorar otras áreas como la ruta a Cabo
Froward, que servirá para potenciar a la zona de una nueva alternativa
para quienes visitan la región. Magallanes y Antártica Chilena necesita
de los capitales privados, pero es responsabilidad del Estado también
entregar las facilidades para garantizar una inversión que le puede
traer grandes dividendos a la zona, como hemos sido todos testigos
durante el último tiempo.