Una
triste ecuación simbólica, para las mujeres Chilenas, la
cuarentena por coronavirus, ha aumentado su nivel de riesgo de manera
alarmante, en un espacio que debiera entenderse, como el lugar más
seguro, para cualquier persona, sabemos que este aumento de
violencia hacia las mujeres ha aumentado en un porcentaje altísimo,
también en otras partes del mundo, producto de la emergencia sanitaria
que ha hecho estragos en el orbe, es importante visibilizar lo que
ocurre en nuestro país y más aún en nuestra región.La preocupación se
inicia en base a “Solo por el hecho de ser mujer”, está frase tan corta,
pero tan significativa nos lleva a elaborar un mapa mental, que
nos invita a revisar si Chile a cumplido su compromiso con las
mujeres, si ha sido eficiente en su actuar, mediante políticas públicas
que nos permita construir una nueva historia, basada en los
principios y derechos fundamentales de una persona, como lo es el
derecho a vivir en un espacio libre de violencia. Es altamente
relevante tomar medidas urgentes, porque el retroceso es inminente
si desde el gobierno hacia abajo se invisibiliza esta materia que no
solo tiene una víctima, sino que impacta a todo el núcleo familiar
e incluso a la sociedad en su conjunto y en diversos ámbitos. La alerta
está entregada, el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género ha
informado que la línea 1455, ha elevado el número de atención telefónica
a un 125%, cifra que alarma porque además esto se da en cortos espacios
de tiempo, es decir, está muestra fue recogida en tan solo diez días,
lo que da cuenta de que las mujeres están viviendo una violencia
sistemática, silenciosa y lo que es peor de manera obligatoria, por el
contexto en el que estamos viviendo. La respuesta del Estado de Chile,
debe ser inmediata, se deben tomar medidas de manera eficiente, frente a
la cuarentena que sabemos que es prioritaria, para la humanidad,
sin embargo, no podemos, mirar hacia otro lado, y tener una postura
indolente frente a esta problemática, más aún, cuando existen
múltiples factores estresores que viven las familias hoy día y
en este contexto específicamente las mujeres. Chile debe lograr
materializar un apoyo concreto hacia la población femenina en tiempos de
crisis, para que no tengamos que seguir siendo testigos cómplices de
una pandemia que llegó mucho antes que el coronavirus y que no hemos
sido capaz de erradicar, por el contrario, sigue latente y en
crecimiento. Debemos ir cambiando el relato, que habla de manera
permanente, de medidas importantes, entre las que se anuncian cambios
profundo y concreto en favor de nuestras pares, sin embargo, estos
anuncios, si ocurren es de manera tardía que finalmente son solo buenas
intenciones o palabras de buena crianza, las mujeres lo saben y lo
asumen con una dignidad que conmueve, muchas de ellas empobrecidas y
postergadas porque han debido hacerse cargo de la familia y nuestro país
lo sabe, pero este tema culturalmente aceptado parece ser que les
acomoda a muchos y también muchas, porque en transitar político he visto
muchas mujeres más machistas que mis propios camaradas, entonces es
una obligación política partidista restablecer un relato que cambie
estereotipos y paguen la deuda histórica que existe en nuestro país.
Quiero
terminar estas líneas, diciendo “quédate en casa, pero con seguridad”,
NO ala violencia de género, en ninguna de sus formas y bajo ninguna
circunstancia, NO seamos cómplices de esta reproducción odiosa que hemos
vivido por años las mujeres chilenas, ser miradas como ciudadanas de
segunda clase, no es solo una que la reproducción odiosa, sino que
también da cuenta de lo poco evolucionado que somos como sociedad.
Hoy
estamos en máxima tensión, ¿quién lo puede desconocer?, pero esto en
ningún caso puede ser una excusa, para ejercer abuso de poder. Aunque
estamos frente a la disminución de recursos públicos y sociales por esta
emergencia sanitaria, los invito a entregar un mensaje de acción y
seguridad a las mujeres, porque NO ESTÁN SOLAS.
“Quédate en casa, pero con seguridad”