La forzada renuncia del ahora, Subsecretario de Redes Asistenciales, Fernando Araos, en medio de la crisis por las camas críticas y su seguidilla de mentiras, de llamadas telefónicas solicitando supuestamente camas, después decir que no había tal grabación, fue como se dije en lenguaje coloquial “la guinda de la torta”, de un pastelazo que daba vergüenza verle la cara y mentir con tanta desfachatez al no reconocer su incompetencia y mala gestión.
Lo que ocurrió con la primera muerte de una bebé de dos meses y que no encontraron para ella una cama crítica se llama negligencia y no “un error” como lo calificó la vocera de Gobierno, la militante comunista, Camila Vallejo.
Fue impresionante ver las improvisaciones cómo iban y venían, Boric con un doble discurso durante el aniversario de Convergencia Social, llamando a seguir siendo revolucionarios, mientras en los hospitales, nos enterábamos de los fallecimientos de menores, debido a virus respiratorios. ¡Un contrasentido!, ¡un Presidente qué no está conectado con la ciudadanía, qué no entiende nada de nada!
El gobierno demostró, una vez más, su práctica de llegar tarde, de no responder a tiempo, como esperando que las cosas pasen, que la situación empeore y recién ahí y obligado por la presión política de los parlamentarios y de la ciudadanía, algo hace.
Ya se ha advertido que no aún no se llega al peak de las enfermedades respiratorias, de modo que el escenario es complejo y, probablemente, lo será más aún.
Como si todo lo que hemos visto en términos de inoperancia de parte de este gobierno amateur, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, también cuestionada por su desempeño, pero que se salvó de ser acusada constitucionalmente por Los Republicanos, descartó un quiebre de stock de mascarillas tras el anuncio de uso obligatorio en establecimientos educacionales para niños mayores de 5 años y cuerpo docente. Recién ahora, están diciendo que el uso de la mascarilla es obligatorio, ¿por qué no lo hicieron antes?, ¿por qué se niegan a adelantar las vacaciones de invierno?, ¿hasta cuándo seguirán con la suma de errores?
Ya no debiéramos ser testigos del fallecimiento de un menor de edad, con graves enfermedades respiratorias y que no sea atendido en el servicio público o privado de salud. ¿Y así el gobierno de Boric quiere que desaparezcan las Isapre? Se imagina usted, el caos que esto implicaría para la salud pública, si no capaces de levantar un teléfono y gestionar una cama crítica.
Crucemos los dedos para que el panorama vaya mejorando y que no caigamos, de nuevo, en otro desatino producto de la incompetencia de quienes nos gobiernan.
Menos mal que Boric y sus “amiguis”, una vez más, tuvieron que recurrir a la odiada -por ellos- Concertación, para salir del paso. Y recurrieron al médico, Osvaldo Salgado, militante del Partido Socialista y con una amplia trayectoria en materia de salud pública. Fue subsecretario de Salud durante el gobierno del ex Presidente, Ricardo Lagos y ejerció como director del Servicio de Salud Metropolitano Sur durante el gobierno de la ex Presidenta, Michelle Bachelet.
¡Otra vez, desesperados tuvieron que pedir un salvavidas en la ex Concertación!, la misma colectividad que tanto desprecian, pero cuando les conviene, corren a sus brazos.