“Dios los cría y el
diablo los junta”, es una frase que se ocupa para reflejar la similitud
de las personas en sus vicios y defectos hace que se junten. Cuando
vemos personas que se valen de medios ilícitos para obtener ganancias,
que se juntan y se hacen inseparables, decimos el refrán para insistir
en que siempre hacen amistad los individuos de la misma lacra. Pero
cuando ambos ostentan el nombre Sebastián, la cosa es más bizarra.
Sebastián Piñera logro crear su “Frankenstein”, un Sebastián 2.0, pero
que mayores capacidades:
Con capacidad de mentir en público sin que se le mueva ningún músculo
de la cara (mejor hardware), con una velocidad para culpar a otros en
terabytes (la memoria RAM más rápida en el mercado), con una capacidad
de memoria respecto de sus trabajos como lobista baja, lo que para este
modelo es muy bueno, porque a mayor memoria, más lobby debería
reconocer, y con una capacidad de procesar recursos ilimitada (léase
recursos económicos). Si…, porque nuestro pequeño Sebastián 2.0 se
transformó en el mayor beneficiario de los principales carteles de la
colusión del país, y de sus oscuros dueños. Según el registro del
Servicio Electoral (Servel), representantes de directorios de las 3
principales empresas ligadas al gas (que hoy están en el ojo del huracán)
le han prestado apoyo económico, no así a sus contendores. El
vicepresidente de Abastible, José Odone, le aportó 1 millón de pesos.
Días más tarde, recibió $5 millones de parte del vicepresidente de
Lipigas, Jaime García Rioseco, y dos depósitos de uno de los directores
de Lipigas, José Miguel Barros Van Hovell Tot Westerflier, por $5
millones cada uno, es decir, un total de $10 millones, y sumó $500 mil
de parte de uno de los directores de Gasco, José Ignacio Laso Bambach.
La
lista sigue así: Paola Assael Montaldo, una de las directoras de
BancoEstado, que le aportó $5 millones, y Pablo Piñera, hermano del
presidente, quien le donó 1 millón de pesos. Los aportes a Sichel son
los más altos en la campaña y ya superan los $871 millones en total,
casi doblando a quien le sigue
en la lista de los aportes. Solo en estos pocos días de octubre, ha
recibido más de $120 millones. Se le suma Juan Agustín Vial Claro, que
le donó $10 millones y el expresidente de la CPC, Andrés Santa Cruz, se
incorporó con $10,5 millones.
Sus
dos mayores aportantes en dinero son un padre e hijo: Tomás Müller
Sproat, fundador de Altis –una de las administradoras que llevó el
fideicomiso ciego del presidente Piñera el 2010– y exembajador de Chile
en Reino Unido, le aportó $14.550.000. Su hijo, Tomás Müller Benoit,
director de Plaza S.A. –detrás de Mall Plaza–, le sumó $14 millones.
El año 2009 Sebastián
Iglesias recibió aportes de las pesqueras cuando fue candidato a
Diputado, y el resultado fue una Ley de Pesca corrupta, ahora como
Sebastián Sichel recibe aportes de los dueños del gas en Chile… saque
usted sus propias conclusiones.