Esta
columna de opinión también pude haberle dado el título “De dulce y
agraz”, pero creo que nuestra PDI, Policía de Investigaciones de Chile,
merece recibir nuestro reconocimiento y homenaje a la memoria de muchos
hombres y mujeres que, a lo largo de noventa años, han luchado contra el
delito, la delincuencia organizada o no y como parte de una institución
fundamental, como Carabineros de Chile, en el cumplimiento de las leyes
a través de los tribunales de justicia.
Más
allá de cifras y estadísticas, desde el alto mando hasta el más joven
de sus funcionarios, es posible apreciar que el espíritu que los anima
es servir a la comunidad, y muchos han rendido su vida en una tarea que
yo, modestamente, califico de patriótica y que se reflejada en la
positiva imagen institucional que han recogido las encuestas de opinión
pública.
Hoy
han luchado, investigado, vigilado, analizado los hechos denunciados al
Ministerio Público y los tribunales, un poco más que ayer, pero menos
que mañana porque la delincuencia común, la delincuencia organizada,
porque la narco delincuencia importada de latitudes no tan lejanas,
acusa los golpes que ha recibido y endurece sus respuestas ominosas a
balazos, a nuevas estrategias para cumplir sus abyectos fines que hieren
el alma nacional y dejan un doloroso rastro de sangre y de lesiones.
Pero
nuestra PDI no sabe bajar los brazos y seguirá en su tarea de
resguardar la tranquilidad de nuestra Patria y todos sus habitantes que
saben respetar la ley.
Y
los ladrones?…Sí, con mayúsculas porque un grupo de falsos apóstoles
de la Probidad montó una verdadera organización criminal para reunir
dineros provenientes del estado-fisco-gobierno y su falsa HONESTIDAD Y
MORAL SUPERIOR se han desinflado….Prometieron nuevas prácticas políticas
y cumplieron, pero no dijeron que iban a montar “maquinistas
burocráticas para hacer dinero”, con seguridad en todo Chile y se
hermanaron con sus “enemigos de clase”, con la diferencia de que éstos
ya están presos y ellos aún no.
Y
más encima, han recibido “protección” y peticiones de clemencia para
que se termine “un carnaval de peticiones de renuncias”….Repudiable,
Criticable, pero, por sobre todo, Penoso… porque el verdadero carnaval
lo bailan las murgas de ladrones, de mentirosos que han puesto en jaque a
este gobierno del “Homo Ineptus Rex” con los convenios millonarios con
el Ministerio de la Vivienda, con diputada y compañeros de alto rango
que, como me dijo alguien cuya identidad protejo como periodista
universitario que soy, tal vez, alguna vez, fueron “mecheros”…con
papeles “arreglados” que los dejaron limpios.