De que ha ido cambiando la mercadería, ha ido cambiando

El
cambio sufrido por las propuestas a sancionar el 4 de septiembre, a
partir de la entrega del texto constitucional al Presidente de la
República
hasta hoy, es evidente y se han modificado sustancialmente, aquello
tiene un tremendo mérito, que no tiene otro dueño, que los ciudadanos
“indecisos” del país, puesto que las alternativas se han ido allanando a
modificaciones y decididamente se han percatado que para poder triunfar
en septiembre, la única posibilidad es flexibilizar e intentar
modificar lo que hasta ayer encontraban plenamente satisfactorio, pero
que la ciudadanía no comparte definitivamente, esta lección de humildad,
va desde el apruebo hasta el rechazo, a excepción de los más
extremistas, que quieren todo o nada, pero que sin duda son una minoría
absoluta, me parece inteligente que el Presidente haya dado el primer
paso para reconocer las falencias que se encuentran contenidas en el
proyecto de nueva constitución y no solo eso, sino que además propone un
compromiso urgente a modificar y a aclarar aspectos que hoy se discuten
en el interior de núcleo político que respalda al Gobierno del
Presidente Boric y además comprometerse al cambio, al otro lado de la
vereda, también hoy se hace un reconocimiento bastante relevante de
aspectos fundamentalmente relacionados a los derechos sociales y otros
contenidos que sustenta la propuesta, a esto sumada la aprobación de la
rebaja de los 4/7 en el congreso, hasta allí todo me parece positivo,
adecuado, potente, esperanzador, para esperar lo que resulte el día del
plebiscito, sería maravilloso pensar que allí se producirá un encuentro
sincero de una mayoría abrumadora que quiere lo mejor para el país, sin
embargo debo reconocer que allí me despierto violentamente del sueño,
porque lamentablemente no todos mantendrán su intención de modificar y
aunar criterios mayoritarios, sobre todo, los que se alcen con el
triunfo, aunque la diferencia sea escasa, van a utilizar la ventaja para
sacar provecho y aquello agregará dificultad y complicaciones severas
al desarrollo del programa de la alianza que dirige y gobierna el país.

Siendo
realista y viendo algunas actitudes de hoy, es difícil que suceda un
reencuentro, puesto que, si vamos a seguir denigrando, descalificando y
odiando a los que piensan diferente, el camino estará sembrado de
espinas y las posibilidades de desarrollar una mejor sociedad, se
alejaran de las posibilidades concretas dando paso a una polarización
que nos llevará irremediablemente al fracaso y a
situaciones que no queremos para nuestra sociedad.

He
meditado profundamente respecto a cómo ejercer mi derecho a sufragio el
4 de septiembre, en rigor nunca he votado blanco y menos nulo, espero
en lo que resta del proceso, pueda encontrar luces que me permitan tomar
una decisión que me parezca lo mejor, debo reconocer que hoy me parece
que esa situación es posible y quisiera que muchos de quienes aún
estamos indecisos tomemos la mejor decisión, absolutamente convencidos
de aportar a la construcción de un Chile más justo, más solidario y
ecuánime, debo reconocer en mi fuero interno que a mi parecer, el
partido político más dañado después de este plebiscito, será la
Democracia Cristiana, partido al que pertenezco por 54 años y que desde
mi absoluta opinión personal, no hemos estado a la altura, actuando
absolutamente atrasado, propone modificaciones a una propuesta
constitucional, Después de haber dividido en dos a la militancia y de
haber generado una situación rupturista, con esto no defiendo a nadie
porque no me interesa, solamente, creo que este proceso es el último
impulso para desbarrancar al PDC en un desfiladero sin destino,
traicionando los sueños de grandes Demócratas Cristianos, que a pesar
del menor nivel ético y moral, han sido ejemplo para la patria, por
décadas.

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