Llamó
la atención que en la Prueba de Comprensión Lectora haya habido muchos
menos puntajes nacionales que en el resto de las pruebas de la PDT. Existe una gran preocupación por el deficitario nivel de educación de los escolares y que podría verse incrementado aun más tras los dos años de irregular enseñanza presencial debido a la pandemia del coronavirus. Hace un tiempo,
a nivel país, la Agencia de la Calidad dio a conocer los resultados de
la Prueba Nacional de Lectura. En esta oportunidad, esta fue aplicada en
forma muestral -y no censal- a alumnos de 2º básico de 260
establecimientos educacionales del país. El promedio de la evaluación no
muestra una variación significativa respecto de las mediciones
anteriores, lo que habla de un estancamiento preocupante. Y también se
demostró que en esta etapa ya se produce una fuerte brecha entre los
promedios de niños de nivel socioeconómico bajo y alto, la que alcanzó
los 53 puntos. Junto con la entrega de los puntajes, se identificaron
algunos de los elementos que ayudarían a lograr un mejor aprendizaje de
la lectura, entre los cuales destacan la dedicación y expectativas de
los padres respecto de la enseñanza
de sus hijos, así como también la asistencia a una educación parvularia
de calidad. La evidencia indica que la experiencia de los niños en su
primera infancia tiene el potencial de influir sobre su motivación y
preparación para la etapa escolar, pudiendo afectar irreversiblemente su trayectoria futura.