Definitivo: no hay vuelta atrás…

Después
de concluida la tercera semana del “Despertar de Chile”, quiero
quedarme con una conclusión: ¡No hay vuelta atrás!. El proceso que se ha
iniciado tuvo su “punto de no retorno” apenas comenzó, y llegó para
quedarse. Si el actual Concejo de Educación determinó que la asignatura
de Historia será optativa, ya debería ir pensando en devolverle a ese
ramo el sitial que debe tener, y que a partir de ahora será fundamental
para reescribir la historia del “nuevo Chile”. Así como las generaciones
de nuestros abuelos y padres lucharon por recuperar la democracia, nos
corresponde ahora a nosotros como padres, junto a nuestros hijos, luchar
por recuperar la “JUSTICIA SOCIAL” para todos nuestros compatriotas. Es
una responsabilidad ineludible que muchos Chilenos y Chilenas ya
comenzamos a cumplir. Los cabildos se están multiplicando en Chile, cada
día cientos de compatriotas repletan juntas de vecinos, sedes sociales,
gimnasios e incluso plazas al aire libre para expresar sus molestias,
anhelos, deseos e inquietudes para un Chile más justo. Cabe en este
punto agradecer y valorar a todas y todos quienes anónimamente y sin
ningún interés económico, se han esmerado en coordinar y ayudar en este
proceso.

Por
otra parte las autoridades están entregando señales que aportan a la
solución: Los parlamentarios de oposición, desde el Frente Amplio hasta
la Democracia Cristiana, se unieron para presentar una reforma
constitucional que propone la realización de un plebiscito para la
creación de una nueva Constitución. Al mismo tiempo, el Presidente de RN
se abrió a la idea de revisar la carta fundamental y buscar mecanismos
para su perfeccionamiento, y el propio Presidente señaló con c
laridad
“No descarto ninguna reforma estructural”. Al mismo tiempo el nuevo
Ministro de hacienda se muestra dispuesto a revisar la reforma
tributaria, y se optó definitivamente por no ser sede de la APEC y de la
COP25, que aunque doloroso y poco decoroso para la imagen país, es
necesario para, en primer lugar, resolver los problemas sociales.

Pero
aún falta mucho, tenemos que seguir en las calles por el término del
sistema de AFP, y la creación de uno nuevo, único para todos los
chilenos, que asegure pensiones dignas; por un sistema público de salud
único, con posibilidad de seguros individuales a elección, que entregue
atenciones oportunas y de calidad; por educación pública, laica y de
calidad; por un sueldo míni
mo
decente; por la creación de bandas de precio máximas en fármacos,
servicios básicos y transporte; por el acceso igualitario a la justicia,
por oportunidades para todos, por el fin de las colusiones, de
políticos corruptos, de delitos de cuello y corbata, y también por la
nacionalización del agua dulce y todos los recursos naturales.

Así como en la escuela y el liceo nos enseñaban los períodos de la historia de Chile, donde conocimos por ejemplo
la Patria Vieja, la reconquista, la patria nueva, la República
Conservadora, la Liberal, la Parlamentaria, la Presidencial, la
Dictadura cívico-militar y la transición a la democracia, nos
corresponde hoy escribir y además ser pa
rte de un nuevo período de la historia de Chile, “la transición a la Justicia Social”, período del que no hay vuelta atrás.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS