Del dicho al hecho

En el funeral de Sebastián Piñera, el Presidente Gabriel Boric con su discurso remeció sus bases de apoyo y generó expectativas en el mundo opositor. En su intervención aseguró que “Sebastián Piñera durante el Estallido Social actuó usando siempre los mecanismos de la democracia y Constitución. Durante su gobierno las querellas y recriminaciones fueron en ocasiones mas allá de lo justo y razonable”. Sus dichos fueron una gran sorpresa, pero por sobre todo porque nadie, en forma concreta, sabe que quiso decir, en especial porque se alejan considerablemente del actuar previo del entonces diputado o candidato presidencial. Recordemos que en campaña advirtió “quienes sean responsables los vamos a perseguir nacional e internacionalmente con todas las vías de la ley así que señor Piñera, está avisado “. Si bien el Presidente Boric tiene una tendencia en política a usar la grandilocuencia como un recurso comunicacional, en esta ocasión, sus dichos en el funeral resultan contradictorios (por decir algo, respetando su investidura).

Sebastián Piñera fue Presidente de Chile en 2 ocasiones, por tal motivo al Gobierno le correspondía el deber republicano de realizar funerales de Estado, hacer la guardia de honor y todos los protocolos asociados. Desde el punto de vista humano, respetando el dolor de la familia y sus partidarios, era razonable no hacer durante el periodo de luto cuestionamiento a su gestión y comportamiento, por más legítimo que nos pareciera (tiempos para escribir la historia siempre habrá). Pero una cosa es el actuar protocolar y republicano y otra muy distinta es sumarse a la ola de santificación que la derecha y muchos medios de comunicación han intentado imponer.  Tengo la convicción, ahora con más calma, que el presidente no ha realizado un acto de negacionismo, pero sin duda ha tendido a relativizar y disculpar la responsabilidad del ex Presidente Piñera ante las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en Chile en el 2019.

Las palabras del Presidente Boric han sido evaluadas como inconsecuentes por gran parte de nuestro mundo de centro izquierda y seguramente de la ciudadanía. Una voltereta más ha sido uno de los comentarios más generalizados. Lamentablemente las explicaciones han sido parciales o poco claras, lo cual ha dado pie a una serie de especulaciones, desde un esfuerzo burdo por dar sustento a una negociación en el parlamento hasta un gobierno débil y condescendiente que hace un esfuerzo desmedido por quedar bien a toda costa. La evaluación a casi 2 años de gestión sin embargo nos lleva a concluir que el presidente tiene la tendencia a realizar concesiones ideológicas y programáticas innecesarias como un recurso discursivo para aprovechar circunstancias en pro de mejorar su gestión. 

Seguramente ratificar, con respeto, nuestras diferencias con la gestión del Presidente Piñera hubiese sido una línea discursiva coherente y entendida por los deudos y por nuestro mundo. Un político de convicciones hubiese encontrado la forma de entregar sus respetos sin ser condescendiente. Anteriormente recuerdo los honores de Estado entregados por Patricio Aylwin en el funeral del presidente Allende, en donde su discurso tuvo coherencia entre sus acciones del pasado y la de su presente, entregando sus respetos, pero manteniendo su crítica política histórica. En esta ocasión el presidente Boric no sólo opta por contradecir su pasado reciente sino además alejarse de la posición política de las fuerzas que sustentan su gobierno. 

La derecha política tiene derecho a solicitarle al Presidente Boric como sus palabras se transforman en hechos concretos, al menos en aclarar y especificar las recriminaciones que fueron más allá de lo justo. Un zapato chino en que el Gobierno deberá lidiar al reiniciarse el año legislativo. Difícilmente sus palabras se las llevará el viento y de no lidiar gestos concretos hacia ese mundo, las negociaciones podrían ser más complejas de lo que ya han sido.

Los derechos humanos en nuestro mundo es un tema sensible y fundamental, por tanto, las afirmaciones del presidente Boric requieren explicaciones más detalladas y profundas. En necesario que el presidente de cuenta de cómo su gobierno colaborará para promover la verdad y justicia ante las denuncias de violaciones de derechos humanos durante el mandato de Sebastián Piñera. Se juzgarán los hechos no los dichos.

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