Quiero
comenzar esta columna deseando la pronta recuperación de Nelson Reyes,
director del Servicio Salud Magallanes y a todos quienes luchan contra
enfermedades. Además, quiero felicitar al personal sanitario de la
región por su compromiso y patriotismo en estos tiempos tan difíciles.
La
semana pasada planteé algunos tópicos que me parecen importantes en
salud para la región y de los cuales poco o nada se habla. De hecho,
ningún candidato a la Gobernación Regional ha hablado de salud.
Cerraba
mi anterior columna con la frase: pastelero a tus pasteles. Qué cierto
es esto, a la hora de reconocer el capital humano como factor clave para
la provisión de bienes y servicios de calidad, y con notoriedad en los
servicios de salud. Por ello es preocupante la rotación de profesionales
en los consultorios, ya que las personas me dicen que son controladas
por distintos médicos en el tiempo, lo que puede llevar a un manejo poco
coherente de enfermedades crónicas. Aquello, sin dudas repercute
negativamente en la confianza que debe basarse la relación médico –
paciente, y por ende, en detrimento de resultados de la atención
primaria de salud.
Con
la tecnología actual, no debiera ser muy complejo implementar
equipamiento radiológico y de análisis (laboratorio básico) en los
consultorios que atienden un volumen importante de pacientes. ¿Por qué?
Con la existencia de estos centros radiológicos y laboratorios
periféricos disminuiría la carga sobre el laboratorio central del
Hospital Clínico y evitando que los pacientes deban trasladarse al
Hospital cada vez que deban tomarse exámenes. Por otro lado, la
aplicación de la telemedicina (video conferencia) en los consultorios
conectados directamente con el policlínico de especialidades del
Hospital Clínico, facilitaría el control médico especializado bajo el
formato de tele consulta, ahorrando tiempo y recursos.
¿Por
qué es tan difícil atraer especialistas a la región, y sobre todo, que
trabajen en hospitales periféricos provinciales de Puerto Natales,
Porvenir y Puerto Williams? Las razones son múltiples, pero
principalmente económicas, socio familiares y de índole formativa. En
consecuencia, determinado el personal médico necesario pero inexistente
en dichos hospitales, deberíamos ser capaces de generar incentivos o
facilidades para estos profesionales y su grupo familiar (ej. Pasajes
aéreos para traslado y/o financiamiento para formaciones dentro y fuera
del país) como también la prerrogativa de descontar impuestos a la renta
después de haber cumplido un mínimo de años de servicio en el sistema
público de salud regional. Generemos el debate, pero establezcamos
soluciones y ejecutemos.
En
pocas palabras, lo que apunto es a mejorar la atención en salud para
resolver los problemas de las personas. Una buena gestión es posible
notarla en pequeñas grandes cosas. Muchas consultas en unidades de
emergencia podrían ser resueltas en los consultorios de la atención
primaria con eficiencia. El correcto manejo inicial de patologías,
particularmente las crónicas en la atención primaria y su encausamiento,
ahorraría muchos recursos y disminuiría la poli consulta.
Sin
duda, los temas de salud son más amplios y profundos de lo que alcanzo a
señalar en estas líneas. Como ex director ejecutivo de Santiago Sano y
responsable del diseño e implementación de políticas intersectoriales de
salud, reconocidas como pioneras e innovadoras por la OECD, no puedo
obviar abrir el debate, el cual ha sido carente de ideas de futuro por
parte de mis contendores a la Gobernación Regional. Espero que logremos
salir de la mediocridad… el primer paso es ir a votar. Y como decía don
Pío: ¡Winter ya!