Afortunadamente, nuestra región ha logrado mantener un bajo nivel de casos
positivos esta última semana y el personal de salud en la
infraestructura hospitalaria han podido apoyar a pacientes de otras
regiones. Por cierto la atención primaria sigue dando un tremendo
ejemplo de eficacia y eficiencia en el proceso de vacunación, llegaremos
pronto entre vacunas y casos recuperados a un cifra relevante para
generar inmunidad comunitaria, una vez lograda, ojalá nos dure. Lo que
no evita el que mantengamos todas y cada una de las medidas de
prevención que se han instruido.
Hace
casi diez años un periodista me preguntaba, como había sido la relación
de la concertación y como veía yo un pacto futuro, les replico lo dicho
entonces y veamos su vigencia.
“La
relación nunca fue fácil, la verdad que sólo una historia construida en
común, en años de lucha, hizo posible ir avanzando en las confianzas
que nos permitieron trabajar juntos antes de 1988 y cimentar lo hecho
después.”
“Para
poder trabajar juntos fue necesario dejar pendiente o bajar nuestra
banderas propias y aceptamos como banderas nuevas, las ilusiones las
esperanzas, del país, que eran las que nos unían y nos permitían ir
avizorando una salida de la dictadura y empezar a construir una nueva
democracia, al menos así lo pensábamos, que estaba “protegida”, la
historia demuestra que no era ni sería fácil.
“Pero
si me preguntan si me la volvería a jugar por un acuerdo como el de la
Concertación, por cierto que lo volvería hacer, creo que era la única
forma viable para recuperar la democracia y es la coalición política más
exitosa de nuestra breve historia republicana. Vendrán otros pactos
otros acuerdos, pero la historia marcará 1988 – 201?, cómo el momento de
la historia en que fuimos capaces de recuperar la democracia, de ir
cerrando heridas, de entrar con fuerza en el siglo XXI.
“Aun
con grandes desafíos pendientes con nuestro entorno y cuidado del medio
ambiente, con una gran deuda en la Justicia Social y la Equidad, donde
la educación pública y de calidad resalta en el debe. Un país tan
injusto donde algunos viven como si fuésemos desarrollados, otros la
gran mayoría, viven en la precariedad misma, con trabajos mal
remunerados, que no permiten lograr una buena salud, educación de los
hijos, o una jubilación digna.”
Decíamos que se necesitaba
un nuevo pacto, estarán “los que sean capaces nuevamente de bajar sus
banderas para construir juntos una bandera para todos y todas, con los
desafíos actuales, con los sueños comunes”. “El desafió de recuperar la
democracia ya no está, pero no es ni menos urgente ni menos importante,
construir un país más justo, más desarrollado socialmente, maduro en su
relación con el medio ambiente, que respeta y cuida a sus adultos
mayores, que entregue igualdad de oportunidades, basada en una educación
de calidad para todos que cuida y profundiza su democracia. Para esto
son necesarios todos los que estén dispuestos y disponibles.
Entre
nosotros, desde la Izquierda y hasta la Derecha, encontraremos con
quienes opten distinto y prefieran y privilegien alternativas propias,
es su derecho y opción, pero también su responsabilidad, si no se logran
sumar las fuerzas suficiente, para que democráticamente, cambie nuestro
país, hacia otro más justo y solidario.
Hoy
en el 2021, terminado ese pacto, la Nueva Mayoría, es más urgente que
nunca el redoblar los esfuerzos, para que la experiencia de los 30
años, lo avanzado en y con la movilización social, para que lo aprendido
con esta dura experiencia de la pandemia, que tantas víctimas ya lleva,
no sea en vano. Urge que seamos capaces de construir mayorías sólidas,
estables, duraderas en pos de la Justicia Social, la equidad y para
profundizar la democracia con más y mejor participación. No nos queda
mucho tiempo, es ahora, es hoy el momento.