Ha sido un fin de semana de noticias devastadoras para muchas regiones del país, con escenas terroríficas de incendios forestales que avanzan sin piedad, donde nuevamente se viene a nuestra memoria, los distintos incendios del pasado, que deberían no volver a repetirse nunca.
El cambio climático está afectando, y seguirá afectando al medio ambiente, a la biodiversidad, a la infraestructura y lamentablemente a los seres humanos, los cuales podrían fallecer en una tasa cada vez mayor; encontrando la muerte no solo en base a las enfermedades o accidentes domésticos, además también por consecuencia del cambio climático, entre ellas: inundaciones, aludes, incendios y cualquier otra amenaza de origen humano o natural.
El Estado, tiene un rol fundamental; vale decir, constitucional, para prevenir y coordinar las fases del riesgo, pero también el responsable es la propia persona, que debe conocer los riesgos presentes en su entorno, y de esta forma poder planificar una respuesta a incidentes de este tipo, el cambio climático favorece que todo logre magnitudes que terminan en tragedia.
Hasta hace pocos días, la preocupación era la ola de calor, que incluso modificó los horarios de trabajo de los procesos productivos y de servicios. Lo que sucede es que el cambio climático, hace que las temperaturas máximas y mínimas se intensifiquen logrando temperaturas históricas para nuestra realidad nacional, y eso demuestra directamente que no estamos preparados.
Qué falló, y cuáles son las responsabilidades de los últimos incendios en la Región de Valparaíso, O’Higgins y la Araucanía, y el resto del país, es algo que se tendrá que evaluar, desde la responsabilidad penal, las responsabilidades administrativas y las responsabilidades políticas, que están presentes en estos incendios de interfaz bosque – ciudad, que terminaron en incendios urbanos, dejando damnificados a familias, mascotas, infraestructura y dejando la irreparable pérdida de la vida de personas trabajadoras.
La política, es la ciencia del poder cambiar vidas, que busca la solución de los diversos problemas que afectan a la comunidad, desde una visión técnica, estratégica, económica y social, que es ejercida por autoridades, que en su mayoría corresponden a cargos de elección popular, aquí están presentes los concejales, los alcaldes, los consejeros regionales, el gobernador regional, parlamentarios y el presidente de la república; que tienen herramientas para prevenir, responder y reconstruir, los daños del cambio climático y de la acción humana, lo primordial es prevenir y responder de forma eficiente.
Nuevamente vemos, como los errores de la falta de planificación territorial, y la de tener comunidades vulnerables, han desencadenado la perdida de vidas humanas. Lo que vemos aquí, y en diversas latitudes del mundo, es que las emergencias asociadas a las variables relacionadas de un cambio climático están aumentando la cantidad de fallecidos, situación que debe estar presente en usted como votante, y en los candidatos que se preparan para enfrentar un año electoral. Tengamos servidores públicos que sean capaces de tener claro, que la lluvia, el calor, la nieve, las inundaciones y los fenómenos naturales, pueden ser catastróficos, si no los enfrentamos de forma estratégica.