Existe
ya un consenso en que el poder en nuestro país está centralizado y
concentrado. Por un lado, concentra el poder en la figura del Presidente
o Presidenta de la República, quien tiene excesivas facultades, por
ejemplo, en materia de tramitación de la ley (puede incluso vetar leyes
aprobadas por el Congreso), manejo de la agenda legislativa y en la
designación de cargos públicos. Se trata de un hiperpresidencialismo.
Por otro lado, centraliza el poder en desmedro de los gobiernos
regionales, comunales y locales. Organiza el poder en un Estado unitario
y centralizado en que las decisiones políticas y fiscales se toman en
el centro del país, restando autonomía a las regiones. En resumen, en
vez de distribuir el poder de forma equilibrada, lo concentra en ciertas
figuras que están en el centro del país (un hiperpresidencialismo
centralizado).
La
Convención y la nueva Constitución abren una oportunidad única en
nuestra historia para desconcentrar y descentralizar el poder. Los
últimos años se ha avanzado, sobre todo al recuperar el derecho de la
ciudadanía de elegir a sus Consejeros Regionales, y ahora último el
derecho de elegir al Gobernador o Gobernadora regional, pero aún falta
mucho. La nueva Constitución sentará las bases de un Estado más
descentralizado, pero probablemente no se pronuncie mucho sobre un tema
muy relevante para las regiones: la descentralización interregional.
Así
como Santiago no es Chile, Punta Arenas no es Magallanes. Un mejor país
requiere de equidad territorial, que exige un piso de igualdad
independiente de la ciudad en la que se haya nacido. Como candidata a
Diputada he querido hacer realidad este principio recorriendo Última
Esperanza, Porvenir, Primavera y hoy Puerto Williams. Allí he podido
presenciar que así como hay temas transversales -como las pensiones- hay
temas particulares en cada provincia, como el tema de la conectividad
vial y digital en Porvenir; el tema medioambiental en Puerto Natales y
sin duda el tema de la salud en las comunas rurales. La mejor manera de
abordar estas problemáticas es dotando de mayor autonomía a las comunas
que no son capitales regionales.
La
Nueva Constitución probablemente poco avance en esta temática. Será
gran tarea del futuro Congreso, al momento de legislar los avances
descentralizadores, no olvidar que la descentralización también es
necesaria dentro de las regiones.