¡Deudas de marzo!

De acuerdo con el
Informe de Endeudamiento del año 2021 el que fue recientemente
entregado en el mes de enero del presente año, la deuda financiera de
los magallánicos llega a una mediana cercana de los 2,6 millones de
pesos. Esto en palabras simples, quiere decir que el 50% de nuestros
coterráneos tiene una deuda inferior a los 2,6 millones de pesos, pero
que a su vez el otro 50% sobrepasa este cifra en temas de endeudamiento.
La explicación se centra en los créditos de consumo pero por sobre todo
en los créditos hipotecarios que sobrepasan la media de nuestro país,
en particular, por los altas sumas de dinero que una familia de nuestra
región debe asumir para obtener el sueño de la casa propia. Estas cifras
preocupan, en especial, porque nos convierte en la segunda región de la
zona sur -luego de Aysén- con los mayores índices de endeudamiento.

Si
comparamos estas cifras con otros años, la noticia es positiva ya que
estos montos de deudas han caído, sin embargo, esta caída se explica
principalmente por la políticas públicas implementadas por el gobierno
para enfrentar la pandemia que han traído como consecuencia una
disminución de la carga financiera y del apalancamiento que utilizan los
hogares en Chile. Para ser más precisos, con esto nos referimos a las
transferencias sociales como el IFE, a los retiros de fondos de las AFPs
y a las bajas tasas de interés que existían en años anteriores.

Pero
el escenario que tenemos en la actualidad este año 2022 es muy
distinto. Primero porque no existe la liquidez entregada por las
transferencias sociales mencionadas anteriormente y segundo, por la
clara intención de no apoyar por parte del gobierno la posibilidad de un
nuevo retiro de fondos de las AFPs. Es con esto que los chilenos deben
recurrir nuevamente al endeudamiento para enfrentar los gastos que
surgen en este mes de marzo.

Comúnmente
los medios de deuda que son más utilizados para este propósito se
relacionan con las tarjetas de crédito y con las tarjetas de las mismas
tiendas comerciales, ya que en la actualidad -y a modo de consejo- no es
recomendable solicitar un crédito de consumo ni tampoco un avance en
efectivo ya que las tasas de interés son demasiado elevadas y que de
acuerdo a la nueva Presidente del Banco Central seguirán en alza para
sostener la inflación del país.

La
recomendación entonces es que frente a una posibilidad de deuda
coticemos y para ello las familias pueden utilizar la Carga Anual
Equivalente del Crédito (CAE), que es un indicador porcentual cuya regla
de oro es verificar cual de las alternativas de préstamos tiene el CAE
más bajo, siempre teniendo la precaución que el monto y plazo de los
préstamos cotizados sean iguales.

Otra
recomendación que puede ser importante es que ante la alternativa de un
préstamo -ya sea porque no tenemos otra alternativa- éste sea pactado
en pocas cuotas, teniendo presente que un endeudamiento responsable es
aquel que no supera el 50% de todos nuestros ingresos mensuales.

Por
último, si la alternativa es la utilización de las tarjetas de crédito
-ya sean éstas de las mismas tiendas comerciales o de los bancos- lo
importante es utilizar tan sólo una de ellas para evitar la duplicidad
en el pago de posibles comisiones e intereses y también tratar de pactar
las cuotas precio contado teniendo especial cuidado que al momento del
pago de alguna de éstas cuotas, éste no sea el “pago mínimo” que lleva
al surgimiento de importantes intereses que nunca acaban.

En
fin, la deuda es una herramienta útil pero que mal utilizada puede
causar grandes daños a los hogares de nuestra región, de modo, que es
vital la información y claridad sobre los compromisos financieros que
estamos asumiendo.

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