Día de la Antártica Chilena: la pasión de Alejo

La
Terra Australis Ignota, aquellas tierras desconocidas y misteriosas que
se imaginaban existían más allá de lo explorado, siempre fueron un
desafío y de interés para el hombre. Con el correr de los estudios y las
exploraciones, la Antártica fue transformándose en un objetivo para las
naciones, entre ellas, una privilegiada, Chile.

En
1940, la promulgación del Decreto 1747 por orden del Presidente Pedro
Aguirre Cerda, fijó los límites del territorio antártico chileno y de
manera conjunta, se impulsa una expedición rumbo al continente blanco,
reafirmando de esta manera, la presencia y soberanía nacional en la
región polar.

El
pasado 6 de noviembre, conmemoramos un nuevo aniversario del Día de la
Antártica Chilena, ocasión donde se pone de manifiesto nuestra vocación
antártica y condición de país antártico, reconociendo la importancia
estratégica y geopolítica.

Si
en el pasado, el interés era hacia lo desconocido, en el presente, la
certeza e información proporcionada por la ciencia, nos lleva a mirar
cada día más hacia la Antártica, en este caso, en búsqueda de respuestas
para la comprensión de un mundo que cambia, se transforma y donde es
necesario contar con antecedentes que nos permitan avanzar en el
desarrollo de mejores decisiones.

El
cambio climática, esconde entre los hielos antárticos las huellas y
vestigios que esperan la curiosidad de las investigaciones, las pruebas
que serán analizadas posteriormente y que se convertirán en el insumo
para predecir futuros acontecimientos.

Laboratorio
natural para el mundo, escenario de colaboración y cooperación
internacional, la Antártica continúa ofreciendo oportunidades para el
desarrollo de investigación relevante, en un momento probablemente
crucial para los estudios vinculados a los cambios globales que dejan de
manifiesto sus consecuencias cada vez con mayor fuerza.

En
este sentido, trabajar en la promoción de una educación antártica desde
una temprana edad escolar, mediante la incorporación de temáticas
relacionadas en los programas de estudio, desde una perspectiva regional
que permita una mayor identificación ciudadana con el territorio
magallánico en su conjunto, resultan tareas que deben ser robustecidas.

Ejemplo
de ello es, el programa desarrollado por el Centro de Investigación
GAIA Antártica de la Universidad de Magallanes, donde se invita a los
establecimientos educacionales a obtener el Sello Antártico Educacional,
estableciendo una relación pedagógica con la Antártica mediante el
trabajo colaborativo de las comunidades escolares.

La
misma casa de estudios regional, ha implementado con éxito el diplomado
Antártico abierto a la comunidad con grandes convocatorias cada año.

La
Feria Antártica Escolar del Instituto Antártico Chileno celebrada cada
año con una masiva participación de instituciones educativas de todo el
país y la presentación de interesantes proyectos de investigación, o la
experiencia educativa del Programa Explora Magallanes en toda la región,
constituyen modelos de promoción y fomento educativo que generan una
mayor identificación con la Antártica y permiten al mismo tiempo
estimular el conocimiento y potenciar el interés científico de niñas,
niños y jóvenes.

En
la misma semana que celebramos a la Antártica Chilena, despedimos a
Alejo Contreras Staeding, reconocido y destacado expedicionario
antártico con grandes hitos polares entre sus conquistas.

La
Antártica fue la pasión de su vida, se entregó de lleno y puso lo mejor
de sí en cada expedición que le correspondió liderar. Fue el aventurero
innato; su figura nos rememoraba al ingenioso hidalgo del que Cervantes
nos mostró diversas aventuras. Alejo, sin proponérselo siquiera, deja
un legado que las generaciones venideras han de tener en cuenta. Hoy la
Antártica viste de luto por uno de sus hijos predilectos.

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