Hoy
8 de marzo, tal como ha venido sucediendo en esta fecha cada año, desde
el año 1977, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, el cual
tiene como antecedente un suceso en extremo trágico acaecido el 8 de
marzo de 1908, fecha en que 129 mujeres perdieron la vida luego de
incendiarse la fábrica de camisas Cotton en la ciudad de Nueva York,
lugar en que prestaban sus labores y en el que habían declarado una
huelga con permanencia en el lugar y las puertas de la referida fábrica
fueron cerradas al momento del incendio. La huelga tenía como fin lograr
la reducción de jornada laboral a 10 horas y un salario igual al que
percibían los hombres que hacían las mismas actividades, anhelo este
último que en muchas actividades se busca por las mujeres hasta el día
de hoy, de ahí que existan múltiples iniciativas legales, normas e
incluso proposiciones constitucionales para lograr la llamada paridad de
género, la que en muchos casos favorecería a las mujeres; sin embargo,
en otros, claramente las perjudica, tal es el caso, por ejemplo, del
Poder Judicial, en que actualmente los cargos son ocupados
mayoritariamente por mujeres, quienes con esfuerzo, sacrificio, criterio
y trabajo bien hecho han ganado su espacio en este importante Poder del
Estado. Es así que conforme a las estadísticas, al 30 de junio de 2021,
de 13.799 cargos, 8.105 son desempeñados por mujeres y 5.694 por
hombres, lo que equivale porcentualmente a un 58,7% de mujeres y un
41,3% de hombres, de modo que en este caso la paridad de género
claramente podría obrar en perjuicio de las mujeres. Pero los derechos
de las mujeres no solo tienen que ver con el número de ellas, sino con
las labores a desempeñar y en la remuneración que se les pague en
relación a iguales labores desempeñadas por hombres; y es aquí donde hoy
vemos muchas
veces un desequilibrio, ya que por las mismas labores es frecuente que
se vea una mayor retribución para los hombres que para las mujeres, en
circunstancias que lo único que se debería tomar en cuenta para esos
efectos no es el género sino la capacidad de quien realice las labores, y
a igual capacidad e igual carga de trabajo se debe otorgar de manera
justa una igual retribución. Ciertamente vemos mujeres en todos los
ámbitos profesionales y de la vida social desempeñándose en los más
diversos campos profesionales y laborales, incluso desempeñándose en
actividades que antes eran privativas de los varones, pero hoy las vemos
también, por ejemplo, como paracaidistas, policías, pilotos, bomberas,
deportistas profesionales y otras, desarrollando sus respectivas
actividades con excelencia, lo que las ha llevado a ganarse el derecho a
estar ahí y a hacer lo que hacen demostrando su valer.
Sin
perjuicio de lo anteriormente expuesto, sin duda esta fecha se hace
propicia para saludar y felicitar a todas las mujeres, a las que nos
dieron la vida, a quienes con esfuerzo, sacrificio y amor, día a día
crían a nuestros hijos, a todas aquellas que manejan nuestros hogares, a
todas quienes destacan en sus distintas labores profesionales,
comerciales y empresariales, y a todas la mujeres, porque día a día con
su sola presencia alegran nuestras vidas como cónyuges, madres, hijas,
nietas, hermanas, amigas, colegas de trabajo, condiscípulas de estudio, y
todas aquellas con las que a diario y por las más diversas razones nos
corresponde interactuar. Tengan todas un gran saludo en este día.