Con
gran entusiasmo se vivió el tradicional Día del Alumno en los colegios
de Punta Arenas. A pesar de que esta fue la segunda celebración en
cuarentena, las comunidades educativas desarrollaron diversas
actividades virtuales con mucho ingenio y participación: crearon y
adaptaron juegos a las circunstancias actuales, los padres y apoderados
enviaron desayunos a los distintos cursos, se hicieron asambleas remotas
y los profesores motivaron a sus estudiantes para que pasaran un día
entretenido y para que los niños y las niñas se olvidaran, por un día,
de sus trabajos y tareas.
En
el Colegio Nobelius, además, se realizó un acto de manera remota, con
gran participación en línea de los alumnos y las alumnas (se conectaron
más de 250). En esta oportunidad, como en todos los años, los docentes
hicieron una humorada para el deleite de todos.
Estos
espacios son muy necesarios en estos tiempos, aunque sea a través de
una pantalla es muy positivo que los niños, niñas y adolescentes puedan
compartir con sus pares y con sus maestros, por salud mental de todos y
como distracción. Por dicha razón, también se están ofreciendo
extraescolares en la modalidad online, para que ellos elijan los que más
les gusten y así puedan desarrollar habilidades en sus áreas favoritas.
Hemos aprendido a adaptar las actividades a esta realidad, porque no
hemos perdido el tiempo, la oferta curricular y no curricular ha sido
atractiva y diversa.
Por
otra parte, en estos días se habla mucho de política, por las
elecciones de alcaldes, concejales, gobernadores y constituyentes y
existe incertidumbre respecto a qué ocurrirá con la educación en la
nueva constitución. Los colegios particulares hemos llevado todo el peso
de la educación del país en tiempos de pandemia, con clases virtuales,
presenciales o mixtas, llegando a nuestros alumnos y nuestras alumnas de
manera ordenada y sistemática, pero ningún candidato lo ha reconocido o
manifestado en las escasas entrevistas o debates públicos, no he
escuchado a nadie decir el gran aporte de los colegios particulares en
la sociedad, con o sin pandemia. Dicha situación no se
ha dado, lamentablemente, en el sector municipal, aunque quieran
decirnos lo contrario, las escuelas públicas no han tenido clases o muy
pocas y la brecha se ha acentuado aún más, muchas de ellas no han podido
realizar las adecuaciones en su infraestructura para implementar los
protocolos sanitarios exigidos. Incluso el seremi de Educación manifestó
en entrevista con Vladimiro Mimica en Radio Polar que “los recursos han
llegado a los sostenedores públicos, pero las corporaciones municipales
de educación tienen procesos de deudas que vienen de años atrás y han
tratado de minimizar los daños que se producen en no tener esos
recursos”.
Lo
anterior es impresentable, a más de un año de la pandemia aún hay
colegios que no han tenido clases y no se han tomado las medidas para
solucionarlo, con el término del
primer semestre a la vuelta de la esquina. La lección no se ha
aprendido y parece que las autoridades están más preocupadas de las
elecciones que de planificar de manera eficiente la apertura de las
escuelas o de fortalecer las plataformas de clases remotas para los
establecimientos que con suerte envían una “cápsula” de clases a la
semana.