Dialoguemos: impuesto específico a los combustibles

Desde
el miércoles, un corte de ruta en el cruce de Ruta 9 y avenida Eduardo
Frei Montalva, en el sector norte de Punta Arenas, impide el tránsito
vehicular en la principal vía urbana de acceso y salida de Punta Arenas.
El reclamo del grupo de manifestantes es claro: no más alzas en los
precios de los combustibles. Hasta aquí, entendible y razonable, excepto
que la interrupción del tráfico, que se ha efectuado incluso con
barricadas de neumáticos quemados y sin la intervención de la fuerza
pública, ha generado trastornos en el traslado de pasajeros para los
vuelos diarios hacia el aeropuerto, imposibilitando que miles de
personas lleguen a sus trabajos o dejando a miles de familias “sitiadas”
en sus hogares reviviendo la pesadilla de las cuarentenas. El indudable
costo económico y social del corte de ruta solo viene a incrementar aún
más el impacto del alza de los combustibles en el presupuesto de
particulares y empresas. Además, no es legítimo coartar la libertad de
la población a desplazarse. El derecho a manifestarse no debe atropellar
los derechos de otras personas y por ello es necesario poner las cosas
en perspectiva, realizar un análisis de la situación y apelar a la
capacidad de diálogo para encontrar soluciones.

El
precio de los combustibles, sea gasolina o petróleo diésel, está
determinado por los precios internacionales del crudo (Chile produce
apenas el 3% de lo requerido por las refinerías), más los costos de
transporte, refinación y distribución, expresados en pesos. Por ello, si
el tipo de cambio sube, el precio de los combustibles en dispensador,
sube. A todo esto, debemos sumar el impuesto específico a los
combustibles, que en caso para las gasolinas de 93 y 97 octanos rondea
las 3,2 UTM/m3. (recordemos que 95 octanos es una simple mezcla entre 93
y 97). En general, el impuesto específico a los combustibles están
determinados en las leyes 18502, 20493 y 20765 y decretos emitidos por
los ministerios de Hacienda y Energía. La comprensión a groso modo de
lo anterior debe ser el punto de partida para profundizar el dialogo
para explorar caminos de solución.

A
su vez, si comparamos el precio promedio de la gasolina en Chile
cercano a 1,22 USD/litro con el mundial que es aproximadamente 1,23
USD/litro, nos damos cuenta que el precio promedio nacional está
levemente por debajo del mundial. De hecho, las diferencias de precios
entre países se explican principalmente por los impuestos o subsidios;
en general, las gasolinas son más caras en países desarrollados que en
países pobres o productores de petróleo. En Europa, la gasolina parte de
los $1600 el litro.

Siempre
he sostenido, columnas de opinión y entrevistas en medios lo prueban,
que Magallanes debe tener un régimen impositivo diferenciado al resto
del país en razón de su lejanía con los grandes centros de producción y
distribución, y por razones geopolíticas. Esta discusión no tan solo
incluye el impuesto específico a los combustibles, sino también
impuestos sobre la renta, y con especial atención al IVA, impuesto
regresivo y que comprende más del 60% del total de la recaudación fiscal
regional. Sin embargo, no es fácil lidiar con el incansable afán de
Boric por exacerbar malestares en la sociedad, aunque recordemos que
hace un par de meses él expresó: Quienes proponen quitarlo (impuesto
específico), ¿cómo se les ocurre? ¡Es de los pocos impuestos (verdes)
que tenemos! A su vez, Yasna Provoste propone “endurecer el impuesto al
diésel”.

Mi
propuesta para allanar el dialogo para lograr una solución es que se
transparente el uso de los ingresos fiscales obtenidos por el impuesto
específico a los combustibles (instaurado para financiar la
reconstrucción post terremoto de 1985). Segundo, plantear una rebaja
considerable o eliminación del impuesto específico en Magallanes, lo
cual impactará favorablemente en la estructura de costos de las empresas
y presupuesto familiar.

Si
el futuro estará determinado por el Hidrógeno Verde, entonces no
carguemos sobre las espaldas de los magallánicos el lastre de impuestos
onerosos, sino que preparemos a nuestra región para ser la primera en
adoptar el H2V e impulsar una economía regional competitiva y baja en
emisiones de gases invernadero. El impuesto específico a los
combustibles en Magallanes es innecesario. Vote inteligente el 21 de
noviembre.

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