En
la teoría psicosocial se habla de disonancia cognitiva cuando hay un
conflicto mental en el que los comportamientos y las creencias de una
persona no concuerdan o cuando una persona tiene dos creencias que se
contradicen entre sí. Se
define como tensión o desarmonía interna del sistema de ideas,
creencias y emociones. Es decir, dice A, pero hace B. Esto genera
confusión y falta de credibilidad. Esto es precisamente lo que les está
sucediendo a quienes hoy son gobierno, hoy contradicen todo lo que han
sido, creído y dicho. “El contexto ha cambiado”, dicen algunos para
justificar el cambio injustificable y poco creíble. Ciertamente
la ciudadanía, engañada por largo tiempo, ya no les cree y la realidad
ha demostrado que sólo buscaban el poder, prometiendo lo que sabían que
no podían cumplir. La opinión pública y el electorado, con una fuerte
dosis de sentido común, ya no acepta la violencia y la inseguridad y
temor los ha hecho desconfiar de los discursos “buenistas”.
Pero
pareciera ser que no todos aprenden. Esta semana los empresarios,
después de Enade, se manifestaron “descolocados” cuando el Presidente
anunció en cadena nacional la formación de la Empresa Nacional del Litio
a la que todo privado, que quiera participar, deberá someterse. Se
sintieron engañados ya que en la reunión de Enade el Presidente habría
dicho que, para avanzar en materia de Litio, el Estado lo haría con la
colaboración del sector privado. Pero en la cadena nacional el
Presidente agregó “El Estado es el que va a controlar cualquier empresa
que se cree para la explotación del litio”, creando literalmente un
monopolio. Lo más increíble es que tras todas las incongruencias y
disonancias cognitivas que han mostrado el Presidente y los suyos, que
ha hecho que se hable de las “volteretas”, se sorprendan. No es
sorprendente, es lo esperable. Por eso, es fundamental tratar de
entender quiénes son para poder determinar hacia donde van. No han
cambiado y han demostrado con creces que siguen siendo quienes se habían
definido “a la izquierda del partido comunista”. Son, sin duda unos
estatistas y es la ideología lo que los mueve. Llaman a no atrincherarse
y a ceder, pero quieren sólo avanzar en la dirección que ellos
establecen. Son sólo los otros quienes deben ceder, nunca ellos. Es la
transformación del modelo económico su norte, ya que, para ellos, todo
es un problema “estructural” que tiene su origen en el modelo económico,
el llamado “neoliberalismo”. Para ellos ese modelo es el culpable de
todos los males de la realidad. Es esto lo que hay que tener en mente al
intentar dilucidar quiénes son y para dónde van. Son Marxistas, aunque
lo niegan. Creen que la infraestructura de la sociedad es la economía y
que de ésta dependen todas las supraestructuras,
la realidad social. Miden todo en términos materiales, hasta la
dignidad. Esa verdad es la que buscan ocultar por lo que son una
disonancia cognitiva “con patas”, hasta niegan quienes son en verdad.
Este
anuncio respecto al Litio, avanza en el camino exactamente contrario a
lo que la ciudadanía quiere y obviamente contrario a lo que necesita el
país. Es una acción movida por la ideología que grita más Estado, más
Estado, más Estado y menos Mercado. El Mercado es el culpable de los
males. Es una acción que no considera lo hecho ya en el Litio por los
privados y tampoco considera que esa acción de privados le dio al Estado
de Chile este año más que las empresas estatales de minería por vía
impuestos. No es la recaudación lo que les importa. No es tener más
dinero para poder pagar las necesidades sociales urgentes. Es la
ideología. Con el fin de sacar a los privados y controlar desde el
Estado toda la realidad, no les importa recaudar menos. Tampoco midieron
las consecuencias del anuncio. Soquimich perdió valor en un día, ya que
es evidente que este anuncio es un desincentivo real a la inversión. La
ministra de Minería dijo que esperaban que los socios pongan el capital
inicial y la tecnología. Es evidente que nadie querría hacer eso, menos
siendo los socios minoritarios. Ciertamente no
están los incentivos para que los privados inviertan en el mineral. Por
lo mismo, no les importa que como país perdamos el gran momento del
Litio, que luego éste no se pueda explotar y que quede para siempre en
los salares. Es la ideología su gran norte y sí están dispuestos a que
todos pierdan, pero avanzar en el camino que siempre han querido. Lo
mismo harán en materia de salud, donde con tal de más Estado y sacar a
los privados no les importará que colapse todo el sistema. Así suma y
sigue. No se engañen, ni se asombren, ellos son lo que son, lo que
siempre han sido, aunque intenten parecer otra cosa. Júzguelos por sus
acciones, no por sus dichos.