Distancia social

Con
la pandemia afloraron una serie de términos como: la distancia social.
La cual proviene del lenguaje corporal y específicamente de la
proxémica.


Una persona puede decir una cosa y pensar o sentir algo completamente
distinto. Sin embargo, engañar a alguien con el lenguaje corporal es más
difícil, porque gran parte de estas expresiones ocurren de forma
inconsciente. Los gestos, la expresión facial y también la postura
revelan de forma clara lo que está sintiendo o pensando una persona. La
mejor manera de conocer a las personas es mediante el lenguaje
corporal, puesto que la comunicación no verbal puede ser considerada
como el mensaje secreto e inconsciente, porque el cuerpo habla, aunque
no nos demos cuenta.

Saber
interpretar correctamente el lenguaje corporal otorga una ventaja en la
comunicación. Alguien que sabe leer el lenguaje del cuerpo puede
adaptarse a la comunicación del interlocutor y crear una atmósfera de
confianza. Lo cual repercute de forma positiva tanto en la vida personal
como profesional. Entender las señales no verbales es el primer paso
para utilizar voluntariamente el propio lenguaje corporal. Lo cual
permite exteriorizar lo que sentimos y pensamos con una actitud mucho
más auténtica y segura.

Dentro
del lenguaje corporal esta la proxémica, que es la disciplina que
estudia la relación espacial entre personas. Es decir, analiza el empleo
de las distancias, cercanía o lejanía o la existencia o ausencia de
contacto físico entre los seres humanos.

Existen cuatro tipos de distancias, las cuales indican relaciones muy diferentes entre las personas.

El
espacio íntimo: Aquí la distancia entre los interlocutores es pequeña
(45 cm máximo) y hay contacto físico natural y frecuente, se trata de
una situación de relación muy cercana. Como aquella que se da entre los
miembros de la familia o con las mascotas.

Distancia
personal: Se sitúa entre 45 y 120 cm. En esta distancia la vista
empieza a tener un papel más preponderante, aunque puedan todavía
influir algunos sentidos (podemos percibir olores). Antes de la pandemia
el contacto físico en esta distancia era esporádico, solo se daba
cuando alguien deliberadamente lo provocaba. Actualmente se debe evitar
al máximo el contacto fisco. Aquí el tono de voz es bajo, ideal para
confidencias y cuestiones de carácter personal. Esta es la distancia en
la que se da la interacción entre amigos íntimos y las conversaciones
entre conocidos.

Distancia
social: Se sitúa entre 1, 2 y 3,5 metros. Es la distancia de las
relaciones formales, entre desconocidos, reuniones de negocios o fiestas
de compromiso. El contacto físico es totalmente formal (por ejemplo,
antes de la pandemia: el darse la mano), el tono de voz es más elevado y
la actitud ante la interacción es más distante.

Distancia
pública: Se sitúa entre 3,5 y 7 metros. Aquí los contactos son
superficiales, la vista y la voz tienen un papel preponderante, aunque
no se pueden percibir pequeños detalles. Es la distancia para las
audiencias, las exposiciones y los discursos.

Aprender
a identificar los espacios entre las personas nos ayudara a adaptarnos a
las distancias en tiempo de pandemia. También nos servirá para
relacionarnos mejor e incluso nos evitaremos situaciones bochornosas o
rechazos como, por ejemplo, si ingresamos al espacio íntimo de otra
persona sin previa autorización o consentimiento de ella.

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