Documentos al día

Son
muchas las veces que en estas líneas se ha hablado de que para
construir una sociedad más firme y cohesionada, todos debemos actuar en
pro del bienestar común, tanto instituciones como los habitantes de la
comunidad tienen ciertas obligaciones que afectan, de una u otra forma,
el normal funcionamiento de la cadena social. Me detendré en esta
oportunidad en los conductores o todas aquellas personas que estén en
posesión de un vehículo motorizado y en la responsabilidad que recae
sobre ellos de mantener su documentación en regla para poder circular,
así también los riesgos y consecuencias a las que se arriesgan al no
hacerlo.

Tener
la documentación del vehículo al día es fundamental por varias razones.
En primer lugar, es un requisito legal en la mayoría de los países para
poder circular de manera segura y evitar multas, además, que facilita
cualquier trámite administrativo relacionado con el vehículo, como la
venta, el seguro o la realización de mantenimientos. También es
importante para garantizar la seguridad del conductor y de los demás
usuarios de la vía, ya que la documentación actualizada puede incluir
información relevante sobre el estado del vehículo y sus antecedentes,
del mismo modo, saber las aptitudes de los conductores sobre su
habilidad en el volante.

La
realidad en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena en relación a
este tema, ha sido preocupante, detectándose una gran cantidad de
usuarios que conducen vehículos sin la documentación correspondiente,
inclusive sin Licencia de Conducir, que es el requisito mínimo para
poder manejar un automóvil. Esta situación la observan diariamente
nuestros Carabineros, quienes en los controles rutinarios y
fiscalizaciones que se realizan, es habitual encontrar este tipo de
situaciones, exponiéndose a infracciones de tránsito o el retiro del
vehículo para enviarlo al aparcadero municipal.

Más
grave aún, es que está prácticamente normalizado abandonar vehículos en
la vía pública, accidentados o con averías mecánicas, obstaculizando el
normal desplazamiento del resto de la ciudadanía y generando un gasto
de recurso fiscal importante al tener que enviar ese vehículo a la
maestranza municipal. Misma situación en colisiones de tránsito, donde
el manejo en estado de ebriedad o bajo la influencia del alcohol o
estupefacientes, sin la documentación reglamentaria, genera una reacción
en cadena que hace que nos pongamos en alerta.

Este
último punto nos lleva a otra situación que merece ser analizada, que
es la realizar los trámites correspondientes de transferencia de los
vehículos al ser vendidos o comprados por un usuario, donde muchas veces
por falta de conocimiento o postergación, no se inscribe el automóvil a
nombre del nuevo usuario, con lo cual ambos podrían verse involucrados
en situaciones incómodas, que se podrían haber evitado invirtiendo un
par de horas en el Registro Civil o en una notaría pública.

Así,
quien compra un vehículo usado y no lo inscribe a su nombre, se
arriesga a varias situaciones, por ejemplo, tener que hacerse cargo de
multas anteriores o acumuladas por el antiguo dueño, además no podrá
tener dominio del bien, por ende no podrá acceder a seguros o retirarlo
de los corrales municipales. Pueden ser también consecuencias más
graves, como que el anterior propietario ponga el vehículo en prenda
para un crédito, haga una denuncia por robo o inclusive, verse
involucrado en una denuncia por receptación.

Mientras
tanto, quien vende un automóvil y no es transferido al nuevo dueño, los
riesgos son igualmente incómodos, ya que ante la ley, siempre será el
responsable de ese vehículo, por lo que deberá responder por las multas e
infracciones que incurra esa patente asociada, aún más, si participare
en un ilícito o en una carrera clandestina, de no haber una denuncia
formal en Carabineros por robo del vehículo, el propietario del auto no
se eximirá de la responsabilidad legal que le corresponde.

Con
lo anteriormente expuesto, aprovecharé estas líneas para hacer un
llamado a la ciudadanía para que tome conciencia de la importancia de
mantener la documentación de sus vehículos al día, al igual que su
licencia de conducir vigente, así también realizar las transferencias
correspondientes a la hora de vender o adquirir un automóvil usado. La
responsabilidad de hacer una comunidad más consciente y responsable es
tarea de todos, cada quien tendrá en sus manos la posibilidad de
engrandecer ese orgullo magallánico, de destacarse por las buenas
acciones y no por normalizar este tipo de incivilidades.

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