La
efectividad personal es la capacidad que tienen los seres humanos para
conseguir los resultados que buscan. Quien es efectivo, obtiene los
objetivos deseados.
Para tener un comportamiento efectivo hay que considerar los siguientes aspectos.
Poseer
un perfil personal, el cual es el conjunto de características que
distingue a una persona. Conocer este perfil es una herramienta
fundamental para lograr éxito, ya que permite incrementar las
principales fortalezas. Por otra, permite desarrollar acciones para
afrontar aspectos débiles y susceptibles de mejorar. Resulta fundamental
tener claro lo siguiente: mejorar de ser incompetente a tener un
rendimiento medio requiere más esfuerzo que mejorar de bueno a
excelente. Por lo tanto, hay que concentrarse en las fortalezas y
trabajar con el fin de mejorarlas. Para ello se recomienda tener un plan
de desarrollo personal.
Empezar
con el final en mente. Lo cual significa comenzar con una visión clara y
concisa de dónde se quiere llegar, de tal forma que sepa dónde se está y
dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta. Consiste en
definir un destino al cual quiere llegar. Una vez que esto esté claro
hay que diseñar las estrategias apropiadas para poder llegar al fin que
se anhela.
Distinguir
entre lo esencial y lo accesorio. Es saber organizar el tiempo. Para
ser realmente efectivo hay que distinguir entre lo urgente e importante.
Lo urgente es aquello que requiere atención inmediata, porque tiene una
fecha límite. Una tarea que no tiene fecha límite no será nunca
urgente. Por otro lado, lo importante está asociado a las consecuencias.
Una tarea aumenta su importancia si las consecuencias de fracasar en
ella también aumentan. En otras palabras, una tarea es importante solo
si las consecuencias que se sufrirá al no hacerla son muy graves.
Pensar
en ganar-ganar. En la cultura en que vivimos se tiende a competir. Es
decir, se emplea habitualmente el ‘yo gano-tú pierdes’. Sin embargo,
para ser efectivo hay que cambiar el competir por colaborar. Es decir,
pensar en base al ‘ganar-ganar’. El cual busca constantemente el
beneficio mutuo en todas las interacciones humanas. Significa que los
acuerdos o soluciones son mutuamente beneficiosas o recíprocamente
satisfactorias. De esta forma se evitarán los obstáculos o trabas que
podrían poner los otros, debido al resentimiento o venganza de aquel que
se siente perdedor.
Resumiendo:
para ser efectivo hay que tener una hoja de ruta personal y luego
seguirla, ejecutando las tareas con rigurosidad. Es decir, cumpliendo
ciertos procedimientos que garantizan estándares de calidad. Revisando,
corrigiendo y controlando los logros. Distinguiendo lo urgente de lo
importante. Siendo tenaz, no renunciando ante el primer problema,
teniendo la fuerza interior para sobreponerse al fracaso y a la
frustración. Resolviendo obstáculos, lo que significa ver los problemas
como oportunidades. Siguiendo instrucciones, es decir reconociendo que
ciertos requerimientos son transmitidos con precisión por quienes tienen
mayor conocimiento que uno mismo. Tener confianza en sí mismo,
reconociendo las fortalezas y limitaciones que se tienen y proponerse
estar permanentemente en proceso de crecimiento y desarrollo.