Efecto boomerang

El
boomerang, un arma que proviene de los aborígenes australianos. La cual
consiste en un dispositivo que es lanzado con movimientos giratorios,
por ello vuelve al punto de partida.

Esta
imagen está siendo empleada en sicología para entender mejor el
comportamiento humano. Se refiere a que cada comportamiento que una
persona lleva a cabo, tendrá repercusiones o efectos sobre otra u otras
personas. Es decir, existen consecuencias debido a todo lo que una
persona hace, dice o piensa.

El
efecto boomerang es lo mismo que la ley de la cosecha y de la siembra.
En la agricultura este precepto es muy fácil de entender, básicamente
porque la cosecha será igual a la semilla que se sembró. Por lo que si
alguien sembró una semilla de cebolla, no podrá esperar obtener tomates.
En el plano humano ocurre exactamente lo mismo, si una persona actúa
mal, no puede esperar recibir el bien. Por eso hay que tener mucho
cuidado con las actuaciones, porque todo retorna a uno mismo al igual
que el bumeran. Además, se cosecha más de lo que se siembra, porque se
recolecta en forma multiplicada. Los agricultores saben que cuando se
planta una semilla, no se obtiene como cosecha otra semilla. El
resultado de dicha siembra podrá ser un árbol, una planta o un arbusto
que tiene muchos frutos,

flores, y muchas semillas dentro de esos frutos. Al aplicar esta ley en
el plano humano, se puede visualizar con claridad lo grave que es
hacerle mal a otro, porque este se le devolverá a la persona que lo hizo
y de forma multiplicada.

Algunos
piensan que la ley de la cosecha y la siembra o el efecto boomerang es
de ida y vuelta, por eso no creen en esto. Porque esperan que las
consecuencias sean de inmediato. Esto no es así porque cuando se siembra
la tierra, la cosecha se obtiene tiempo después. Otros piensan que este
efecto es personalizado. Por ejemplo, si se ayuda a “A” será “A” quien
ayude o lo agradezca. A veces, por diferentes motivos, esto no va a
ocurrir. No obstante, la ley de la cosecha y la siembra o el efecto
boomerang se va a producir, quizá de forma imprevista y se va a recibir
lo que se ha sembrado después de un tiempo y a través de una persona que
no se esperaba. Por ello, si se ha sembrado, por ejemplo: odio,
resentimiento, agresividad o violencia, esta persona terminara sumergida
en un clima emocional muy perjudicial y destructivo. Dicho de otra
forma: ¨tal haces, tal recibes¨. Es decir, todo lo que se hace tiene su
retorno y de form
a multiplicada.

Es
muy importante hacer un alto en nuestras vidas y preguntarnos: ¿Qué he
hecho, que me está ocurriendo, lo que estoy viviendo? ¿Qué he sembrado o
estoy sembrando? ¿Estoy conforme con lo que me toca vivir? De no ser
así entonces: ¿Qué debo hacer para recibir y de forma multiplicada lo
que tanto anhelo?

¡Cuán distintas serian muchas vidas e incluso la sociedad, si los niños desde pequeño aprendieran lo recién señalado!

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