Mientras
escribo esta columna hoy jueves 2 de septiembre, se termina el plazo
para que el Consejo Directivo del Servicio Electoral dicte y notifique
por correo electrónico las resoluciones que aceptan o rechazan
candidaturas a las elecciones Presidencial y Parlamentarias. Como decía
este sábado vence el plazo para que los Directores Regionales del
Servel dicten las resoluciones que aceptan o rechazan candidaturas para
la elección de Consejeros Regionales, tema no menor al existir un pacto
completo que NO inscribió oportunamente sus candidatos y candidatas, lo
que por cierto afecta la representatividad futura de esos Consejos. No
por culpa de quienes hicieron las cosas bien, pero al fin de cuentas los
afecta por igual. Lo mismo pasaría, al menos con las postulaciones al
Senado de la República por la Región Metropolitana, donde el pacto FA,
PC, Federación Regionalista Verde Social y Acción Humanista, RD
presentaba al hoy Diputado y Guillermo Tellier, Claudia Pascual y Karina
Oliva además de Sebastián Depolo, Rocío Donoso y Gonzalo Martner.
Hay
algo que se puede resolver antes de esperar el trabajo integral de los
Constituyentes, que es el poder equipar las normas, leyes y reglamentos
electorales para todos los actos eleccionarios. Las incompatibilidades e
inhabilidades deben ser equivalentes en todas las elecciones y
aplicable para todos los cargos las prohibiciones. Qué lógica tiene que
para ser candidato o candidata a la presidencia del país, o a las
primarias para ese cargo se pueda mantener la calidad de parlamentario,
pero no si se quiere ser gobernador regional, de que sirve aplicar ley
de cuotas efectiva para los constituyentes, si luego NO se aplica para
los demás cargos colegiados como parlamentarios, concejales o consejeros
regionales, en este último caso ni siquiera se maquilla la situación
obligando a inscribir candidaturas con cuotas del 60 y 40%. Los mismo
aplica por ejemplo para el caso de los cupos especiales o reservados
para los primeros habitantes o pueblos originarios, las leyes vigentes
sólo pretenden hacer creer que existen normas de paridad de género, pero
en realidad no es así, los partidos, incluyendo el mío, sólo buscan
cumplir con la letra escrita y no con el espíritu de la norma, es decir
si hay 5 candidatos hombres competitivos, busquemos 4 mujeres que “los
acompañen”, no hay una preocupación real por dar más y mayor
participación a las mujeres, sólo de cumplir la cuota, es cierto que ha
sido un avance y hoy hay más mujeres en el parlamento, pero es muy
insuficiente, ayer debieran los partido haber empezado a preparar y
dejar que se desarrollen las mujeres que hoy serían así competitivas,
pero no ha ocurrido aquello, es de esperar que en la próxima municipal,
si exista la obligación de que los cargos electos no excedan el 55% de
un mismo género. La paridad no debe ser a la fuerza, pero para que así
ocurra hay que actuar y partir por los propios partidos y movimientos,
las reglas deben ser las mismas para partidos, movimientos y listas, con
los mismos deberes y derechos, pero no se puede querer tener las
“ventajas” de la ley de partidos políticos y no tener que cumplir las
mismas obligaciones. Lo que lamentablemente ha sucedido con el Candidato
Ancalao, no sólo lo afecta a él o a su movimiento, afecta a todo el
quehacer ciudadano en política, no puede ser que alguien pueda hacer
creer que en un tiempo record se cumplió con las firmas, u otros que
inventan estar inscritos y de hecho no lo hicieron nunca.
Será
hasta la próxima semana, ya de lleno en el último tercio del año, tal
vez el año más decisivo de los últimos decenio, para el futuro del país y
de Magallanes, la puesta en marcha de los Gobiernos Regionales
elegidos, el trabajo de la Constituyente que avanza y que se apronta a
tener ordenado y normado sus sistema de trabajo y que empezará pronto a
discutir y acordar la nueva Constitución y con la elección
parlamentarias, que pondrá fin al sistema binominal instaurado en la
Constitución protegida de 1980, junto con la elección presidencial,
donde es posible que por primera vez se enfrenten en las urnas, en la
segunda vuelta, dos posiciones progresistas y la derecha y ultra
derecha, quede relegada a roles secundarios, sin duda en el 2022,
partirá otro Chile, por cierto yo espero y trabajo para que quien nos
guíe en ese transitar sea Yasna Provoste Campillay. No lo olvide el 21
de noviembre usted decidirá.