Cuando estamos inmersos en una segunda ola de Coronavirus en Magallanes y que ha sido mucho más potente que la primera debemos acostumbrarnos a nuestra nueva forma de convivir. Hace pocos días el infectólogo del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Rodrigo Muñoz, nos aseguraba, por ejemplo, que la mascarilla nos deberá acompañar por un largo tiempo. Además, debemos tener conciencia de que debemos olvidarnos de besos y abrazos. El “distanciamiento físico” significa mantener un espacio entre usted y las demás personas fuera de su casa. Para practicar el distanciamiento social o físico hay que mantener una distancia de al menos un metro y medio de otras personas. Además no podemos reunirnos en grupos y no acudir a lugares muy concurridos y evite las congregaciones masivas. Aparte de las medidas cotidianas para prevenir el COVID-19, mantener el espacio entre usted y las demás personas es una de las mejores herramientas que tenemos para evitar estar expuestos al virus y desacelerar su propagación a nivel local, nacional y mundial. Y así lo tendremos que hacer quién sabe por cuánto tiempo. Mientras no haya una vacuna y si en Magallanes queremos volver a una relativa normalidad deberemos cambiar drásticamente nuestras costumbres, porque el virus se mantendrá ahí, agazapado, esperando actuar ante cualquier descuido del ser humano. Es importante mantenerse alejado de otras personas si es posible, incluso si usted o ellas no tienen síntomas. El distanciamiento social es especialmente importante para las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del Covid-19. Porque jamás deberemos olvidar que el Coronavirus se propaga principalmente entre personas que están en contacto cercano (dentro de un metro y medio aproximadamente) por un período prolongado. La propagación ocurre cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, y las gotitas de su boca o nariz se expulsan al aire y terminan en la boca o nariz de las personas cercanas. Estas gotitas también pueden inhalarse y entrar en los pulmones.