En la Región de Magallanes y Antártica Chilena habitan 28.940 personas que por edad pueden ser consideradas adultos mayores. Es por eso que es fundamental las políticas a desarrollar en beneficio de quienes ya lo dieron todo y que hoy se merecen una vejez tranquila, sin mayores sobresaltos. Una de las grandes lecciones que nos deja la pandemia del Coronavirus es que se debe velar porque nuestros mayores sean personas saludables, integradas y felices, con una imagen positiva de la vejez. Pero también se debe tomar en consideración que ante este envejecimiento poblacional hay medidas urgentes a implementar: la fuerza de trabajo joven deberá sustentar cada vez más a un mayor número de adultos mayores. Luego, habrá que rediseñar políticas laborales, previsionales y de salud, tales como el aumento de la edad de jubilación, aumentar su inserción laboral, fomentar estilos de vida saludables, una mayor integración a la sociedad, entre otros. Los expertos señalan también que una de las principales políticas que se deberán promover en los próximos años son los incentivos a un envejecimiento activo. También, es fundamental cambiar la visión de la sociedad respecto de las capacidades laborales del adulto mayor. De acuerdo con la Casen, cerca del 75% de los adultos mayores de 60 años se encuentran inactivos y, de ese grupo, un 68% está jubilado. El mismo estudio señala que de los mayores de 60 años que trabajan, el 77% son asalariados y el resto trabaja por cuenta propia, y casi un 90% declara trabajar jornada completa o más.