Durante la semana el presidente de la República, Sebastián Piñera, hizo el anuncio de que la vacuna contra el Covid-19 llegará a Chile en las próximas horas o días. Anuncio que nos da esperanza, que nos devuelve las expectativas de poder tener esta nueva normalidad de una vez por todas.
Somos claros, el brote de contagios de Coronavirus que ha afectado a nuestra comuna de Cabo de Hornos viene principalmente por la falta de medidas sanitarias de la autoridad, la falta de toma de decisiones privilegiando a grandes empresas productivas o constructoras que llegan a Puerto Williams con escaso control, pese a que en innumerables oportunidades hemos pedido que se nos tenga con la misma consideración que Isla de Pascua.
Pues bien, las vacunas en un comienzo, al ser paulatinamente masiva, vendrá por grupos focalizados, estimando que podemos estar todo el 2021 inoculando a Chile. Tiempo que nuestros emprendedores locales no pueden esperar.
Para muchos que se dedican al pequeño comercio, que es el total de Navarino, la pandemia ha sido desastrosa. Locales cerrados sin venta, restaurantes que ya no aguantan más, la banca que no perdona y las cuentas que siguen su curso como si nada en el mundo estuviese pasando.
Necesitamos tener una mirada diferente para cada territorio, no podemos esperar que todas las comunas de Chile se comporten como en Santiago, donde, definitivamente adecúan todo para su conveniencia y subsistencia.
Nuestros pequeños empresarios y emprendedores necesitan trabajar durante estos días pre navidad. Es la oportunidad de poder sostenerse un poco en el tiempo con las ventas que provocan estas fiestas de fin de año. Ojalá la autoridad regional y nacional entienda realmente lo que se está viviendo en la ciudad más austral del mundo.
Nuestra gente es responsable, nuestros comerciantes son responsables con sus trabajadores y con ellos mismos. Hemos convivido durante casi todo este 2020 con el virus. Sabemos y tenemos muy internalizadas las medidas de distanciamiento, buen uso de mascarilla, lavado de manos con jabón o alcohol gel. Nuestra gente necesita trabajar y abrir.
Hay un impacto muy negativo en la economía interna y en la salud mental de nuestros ciudadanos, de nuestras vecinas y vecinos. Necesitamos y queremos que se consideren todas las aristas de esta zona aislada para que nos saquen del confinamiento.
No se piden regalos, se pide que todos puedan valerse por sí mismos, en el caso que no sea así, el Gobierno tiene la obligación de salir a solventar los gastos de cada una de nuestras gentes, que se ve imposibilitada de laborar y ganar el sustento económico. Deben hacerse cargo de los salarios de los trabajadores, de los arriendos, de los créditos, etc. Sólo así los hombres y mujeres de este lugar del mundo podrán seguir encerrados.
Vecinas y vecinos, se acerca fin de año. Sólo quiero enviarles a todos, sin distinción, el más afectuoso de mis abrazos. Agradecerles la paciencia que se ha tenido en este año muy diferente. Todos han mostrado una resiliencia increíble, partiendo por nuestros profesores, alumnos, funcionarios municipales, pescadores, comerciantes, todos.
Sepan que son un orgullo, son nuestro orgullo y quedarán en la historia como los que resistieron este duro embate que nos presentó la vida durante todo el 2020. Vamos adelante, con fe y esperanza, Cabo de Hornos crece.