Hace
poco más de cinco años, en sesión de Comisión Zonas Extremas de la
Cámara de Diputados, en la que sería la última bajo mi Presidencia, el
entonces Ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, exponía y daba a
conocer sobre dos planes maestros que se encontraba evaluando el
Ministerio y que por cierto eran esenciales para nuestra Región de
Magallanes.
En
primer lugar, el Ministro dio a conocer el plan “Ciudades Espejo”, que
es mirar desde nuestras fronteras a nuestros vecinos, para ver cómo han
evolucionado, reaccionado, funcionado y crecido nuestras ciudades
cercanas. Por ejemplo, en Magallanes miraremos Punta Arenas y Río
Gallegos o Porvenir y Cabo de Hornos con Río Grande y Ushuaia, la simple
observación nos otorgará información para determinar que nos falta, en
que hemos fallado, así nos permitirá realizar lineamientos para lograr
un impulso especial para que, a continuación del Plan Especial de
Desarrollo de Zonas Extremas, se sume un plan que permita a nuestras
ciudades crecer aún más, asegurando la soberanía, la que logramos
asentando población y haciendo ocupación efectiva del territorio
regional, falta saber cómo ha avanzado esta tarea.
Sin
embargo lo más relevante para los magallánicos que participábamos en
esa reunión era conocer el cómo el Ministerio de Obras Públicas,
abordaría el inicio de la evaluación de un “Plan Maestro de Unir Chile
por Chile”, algo que hemos escuchado toda la vida los magallánicos,
desde niños, pero que nunca hemos notado avances concretos y en
definitiva saber si de verdad existe la real posibilidad de unir Aysén y
Magallanes por la provincia de Última Esperanza. En el mes de Mayo el
Ministro Undurraga viajo a Magallanes con el fin de analizar si esta
posibilidad puede ser una continuidad más del Plan Especial de
Desarrollo de Zonas Extremas. Al opinar sobre este tema me parece que es
relevante hacerlo y este debiera ser el futuro desafío para Magallanes,
junto con ir construyendo los planes de infraestructura y desarrollo
con horizontes de al menos cinco años, y así no depender de los cambios
de Gobierno a nivel central y regional, sino que tener un ritmo y flujo
propio, ya que generalmente cuando se producen estos cambios, implican
retrasos, demoras y pérdida de tiempo. No queremos que eso ocurra, menos
con la infraestructura que cuesta tanto hacerla. ¿Dónde están los
resultados?
Hoy
la realidad nos golpea, ya que, por legítimas movilizaciones
reivindicativas en la República Argentina, nuevamente estamos aislados y
con los caminos bloqueados, se hace de nuevo urgente el poder iniciar
una otra etapa de este proyecto, ya en la parte marítima con la unión de
Última Esperanza con Tortel hay una avance pero es insuficiente si
pretendemos que todo lo que es necesario traer a Magallanes para su
subsistencia y para el desarrollo de sus actividades industriales, de
acuicultura y demás, sea por territorio nacional, no da abasto lo que
existe, como tampoco es suficiente para sacar los productos que deben
viajar al resto del país desde Magallanes, el unir Chile por Chile entre
Aysén y Magallanes ya no puede ser el sueño quimérico de algunos
adelantados, hoy más que nunca debe ser un plan estratégico del Estado
de Chile, en que la Regiones de Aysén y Magallanes debemos participar
con ideas, propuestas y en lo posible financiamiento, sabemos que
hablamos de un sistema multi modo, es decir que habrá combinación del lo
Marítimo con lo Terrestre, urge que nuestra región tome esta iniciativa
como propia, nuestras autoridades, las empresas que requieren el
sistema, la sociedad civil que será también beneficiada. Espero que
algún día los y las nietas puedan recorrer desde Cabo de Hornos por el
sur hasta Visviri por el norte transitando por territorio nacional, con
un sistema multimodal. El nuevo Gobernador tiene muchas obligaciones y
tareas, y esta es una de ellas.
Pero
no podría despedir esta columna sin mencionar al menos el día de los y
las trabajadoras, haciendo un recuerdo de tantos 1° de Mayo pasados con
Visitas al Cementerio, y un encuentro/acto de camaradería en el
Sindicato de Estibadores en calle Lautaro Navarro, cuando no habían más
espacio que esos para conmemorar. Saludos y Feliz Semana y 1 de MAYO.