La última resolución de la Cámara de Diputados, y de la Unión Demócrata Independiente (UDI) de
recurrir al “Anuario Escolar de Daniel Jadue”, para cuestionar su
candidatura presidencial, es no solo un absurdo, sino que una
manifestación de impotencia mezcla de sionismo y desesperación, que
inclusive puede ser una Hara kiri, no vaya a ser cosa que entre los
jóvenes encuentre más partidarios de la causa palestina que sionistas.
Además, esto de recurrir a los anuarios abre la peligrosa puerta de
escudriñar no solo en la vida privada sino que en lo que otros
escribieron de uno, cuando se era adolescente
o en edad escolar. Así de perseverar en esta línea quizá cuantos
anuarios pueden aparecer entre quienes por ejemplo, no comparten el
matrimonio igualitario o combaten la legalización de la cannabis y
siendo hoy hombres conservadores pasaron unas licenciosas vacaciones en
Cachagua o tienen algún pecado de juventud que puede develarse con un
examen de ADN, o algún comentario que pueda considerarse bullying racista u homofóbico.
Quienes defendemos los últimos treinta vilipendiados años de
gobiernos democráticos, debemos centrar nuestros esfuerzos en la defensa
de los logros alcanzados y en sostener sus valores y principios, que
entre otros aspectos tiene un irrestricto respecto por la vida privada y
en no cuestionar a los demás sobre la base del cahuín, vulgar, desatado
y descerebrado. El inicio de esta asonada sionista unida al
conservadurismo irresponsable y descontrolado, nos muestra como única
opción un voto –No Jadue– y el país es algo más que eso y sus opciones
más ricas en contenido. Lo más grave, reduce el debate al nivel del meme
que rápidamente se expresó en “preferimos presidente con anuario que
con prontuario”, y como Condorito, plop, parece que Chile merece una
campaña más interesante.
A
su vez, el acuerdo o declaración de la Cámara de Diputados, contra un
ciudadano candidato que no es parlamentario, carece de todo sentido y es
manifiestamente irresponsable. Así planteadas las cosas, se trata de
ganar al candidato comunista sobre la base de consignas,
descalificaciones y tonteras, eludiendo centrarse en la construcción de
un programa de gobierno alternativo serio y con visión de futuro, esta
es la notificación anticipada y torpe que un Jadue – no presidente- es
al menos el próximo senador comunista. Así, cabe interpretar su
declaración acerca que con Yasna Provoste o Carmen Frei, sería más fácil
un acuerdo de segunda vuelta… Esto tiene varias lecturas y abre
posibilidades que demuestran que el compromiso y la negociación siempre
es posible.
Con
todo, lo peligroso de una derecha y parlamentarios fuera de control,
que escudriñan en los anuarios o en los diarios murales de las escuelas,
liceos y quizá a futuro en las pataletas que tuvo algún candidato
cuando asistió a un jardín infantil. Esto no solo carece de sentido,
sino que es una manifestación evidente que el Congreso, está en manos de
hombres light, que con la finalidad de proteger su cuota de poder y
privilegios no reparan en gastos y son capaces de cualquier triquiñuela
menor con tal de obtener una ventaja. O sea, quedamos todos notificados
que todo lo vivido, dicho o inclusive aquello que dijeron de nosotros,
si se es candidato, está disponible y puede ser utilizado. Acá entran
fotos de archivos, el pasado remoto y aún aquello que imaginamos. Así,
que mucho cuidado, porque quizá todos tenemos aunque sea una pequeña
rendija de vidrio.