El
“Arte de la Guerra” de Sun Tzu es un clásico de estrategia del siglo V
antes de Cristo. Llevar un ejército a la victoria, desconcertando y
sorprendiendo al enemigo a través del engaño.
En
las guerras mundiales se pidieron los servicios de artistas y
escultores para ganar. En la Primera Guerra, Solomon J. Solomon,
miembro de la Royal Academy de Londres, creo redes de camuflaje para
ocultar trincheras y “arboles de observación” falsos, arriesgando su
vida en la instalación. Norman Wilkinson, creo un camuflaje para barcos
que consistía en formas geométricas que se cruzaban entre sí. Con esto
el enemigo no podía identificar la velocidad ni posición concreta del
barco para poder disparar un torpedo.
En
la segunda guerra mundial, existió el Cuartel General 23 (USA), más
conocida como el “Ejercito Fantasma”, que construía carros de combate
inflables, realizaba transmisiones de radio falsas, etc., para engañar a
los alemanes en las horas previas al desembarco de Normandía, siendo
posteriormente importante su intervención para ganar la guerra.
Tanto
Sun Tzu, como Solomon, Wilkinson y el ejercito fantasma aconsejaron o
utilizaron el engaño para vencer al enemigo; pero no para engañar a sus
aliados. Esto puede pasar en la política, bajo la figura moderada del
“adversario”, pero no puede suceder en las Instituciones públicas,
porque allí se trabaja con colaboradores, y a su vez los afectados son
directa e indirectamente todos los chilenos.
Las
instituciones públicas están para servir a todos los chilenos o
residentes en nuestro país, sin ninguna distinción, por ende, un
director(a) de servicio, no puede apropiarse de la institución como un
señor feudal, hacer y deshacer como estime conveniente.
Hoy
nos encontramos con que el director de SII don Hernán Frigolett
Córdova, no respetó el acuerdo firmado con las Asociación Nacional de
Funcionarios del Servicio Impuestos Internos, en donde existía un
compromiso económico al no respetarse la carrera funcionaria desde el
año 2016. Esto firmado en noviembre del 2023, junto a Hacienda, Dipres y
como testigos los parlamentarios. Hoy de un 25% acordado, solo pagaran
el 17.5%.
Podríamos
concluir que, en noviembre de 2023, se recurrió al engaño para detener
el paro de los funcionarios, ´Pero eso no se utiliza con aliados, se
utiliza con enemigos. Porque ahí cambia de nombre y es muy poco
honorable. Por su parte, existen instituciones en que sus autoridades
máximas no deberían ser elegidas por los mandatarios. Y esos servicios
son: Tesorería, SII, Dirección del Trabajo, Aduana y Contraloría, donde
prime la carrera funcionaria y no el acomodo político del presidente de
turno. Sino recuerden: Penta Soquimich, Bachelet, Barraza, clases de
ética. Ahí existe un desafío para el gobierno que entró con una
camiseta rupturista.
¿Y
que tiene opinar un contadore de esto? Porque los platos rotos lo
pagaran nuestros clientes y sus asesores en plena Operación Renta. Un
premio para el estratega.