Se
dice que la frase “conócete a ti mismo” estaba inscrita en el templo
dedicado a Apolo, uno de los principales dioses de la mitología griega.
Esta recomendación correspondía a un mandamiento divino y era
considerada como una regla de vida.
En
la actualidad el autoconocimiento es un concepto muy usado en
psicología y en desarrollo personal. El cual se refiere a un proceso
reflexivo en el cual una persona adquiere noción acerca de quién es. Al
igual que de sus características, cualidades, defectos, limitaciones,
necesidades, aficiones, etc. Por otro lado, el autoconocimiento le
permite al ser humano reconocerse como alguien único y diferenciarse
de los demás. Conocerse significa dar razón de sí mismo de forma
completa, incluyendo el cuerpo, pensamientos y sentimientos, y la
capacidad de relacionarme con otros. Una persona que se conoce es capaz
de identificar en sí mismo características generales y particulares que
lo hacen ser quien es.
El
conocimiento de sí mismo es clave para el bienestar psicológico, porque
aquellas personas que se conocen mejor saben lo que quieren. Pueden
ponerse metas realistas y podrán realizar aquellas acciones que hay que
hacer para llegar a donde desean. Además les facilita lograr el
desarrollo personal y la autorrealización.
Algunas de las consecuencias de un bajo autoconocimiento son las siguientes:
Genera inseguridad. El no conocerse hace que surjan muchísimas dudas
sobre las capacidades, sentimientos y manera de actuar. Igualmente
genera la presencia de un gran sentimiento de desconfianza hacia sí
mismos. Insta a asumir actitudes defensivas frente al resto. Además
genera temor a las críticas, juicios y valoraciones de los demás y la
necesidad constante de mostrar sus logros y de recibir elogios y
atención para sentirse socialmente validados y capaces. También fomenta
la tendencia al perfeccionismo y a la competitividad.
Una
persona que no se conoce elegirá trabajos y proyectos que no encajan
con ella. Esto los llevará a una profunda insatisfacción y una gran
desmotivación.
Para facilitar el conocimiento de sí mismo se pueden realizar las siguientes acciones:
El
autoconocimiento se logra mediante el autoanálisis y la introspección;
es decir, hay que ser capaz de mirarse hacia el interior, prestando
atención a lo que está ocurriendo dentro de uno mismo.
La
gran herramienta para conocerse a sí mismo son las preguntas. Algunas
interrogaciones que ayudan a cumplir con este propósito son: ¿Quién
soy? ¿Cuáles son mis fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son mis gustos?
¿Cuáles son mis metas y objetivos?, etc.
Solicitar
retroalimentación, lo cual consiste en pedirle a otra persona que
actué como un espejo y realicé una descripción sobre nosotros. Porque la
visión de un externo puede ser de gran ayuda. Muchas veces los seres
humanos no se ven igual como los demás lo perciben. A veces los demás
ven aspectos que son invisibles para la misma persona. Por eso, para
mejorar el autoconocimiento, se le puede pedir a un amigo que nos
describa cómo nos ve. Así podemos hacernos una imagen más realista de
nosotros mismos.