Nuestra
comunidad, tanto regional como nacional, se ha visto sacudida
negativamente, por supuesto, por lo que parece ser una comedia trágica y
cómica, pero delincuencial, a todas luces.
Esta
columna quise titularla con un llamado: “Devuelvan la plata”, pero iba a
sumarse al río comunicacional que ha inundado los medios de
comunicación nacionales y extranjeros que le han otorgado a esta saqueo
millonario de ministerios, gobiernos regionales y otras entidades del
estado-fisco-gobierno de nuestro esquilmado país.
El truco que otorgó
vida y millonarios ingresos a los creadores de estos movimientos, fue
la creación de “Fundaciones” listas para ejecutar las más diversas
tareas y si no podían, realizaban los cambios necesarios para
ejecutarlas hasta un par de días antes de la entrega de millones y
millones de pesos fiscales para que todo apareciera como legal… Lo
importante era la plata, no las necesidades de miles de familias pobres,
las de los campamentos sin luz, ni agua potable ni, menos,
alcantarillado.
Pero
“la mentira tiene patas cortas” y se descubrió el embrollo sin tener
siquiera el apoyo de Don Goyo y la Verdad asomó en numerosas regiones
del país, con un vínculo común: la gran mayoría de los beneficiados con
esos dineros eran y son, pese a quirúrgicas y supuestas expulsiones,
dirigentes, parlamentarias y militantes de una coalición oficialista y
ellos, los beneficiados, específicamente de Revolución Democrática que,
probablemente, siguiendo las directrices de sus mentores ideológicos y
aliados comunistas, decidan unirse en “un gran partido” junto a
Convergencia Social, el mismísimo partido de un cuestionado señor
Presidente que ostenta un 27 por ciento de apoyo frente a más de UN
SESENTA POR CIENTO DE CHILENOS QUE LO RECHAZA (MOS), CON FUERZA Y RABIA
PORQUE SE ESTÁ CANSANDO DE SOPORTAR EL DOLOR DE UNA MENTIRA (verso de
Aldo Monge, cantante argentino) repetida casi a diario por sus corifeos.
Por
todo esto es que los computadores “robados” por ladrones muy singulares
han dado forma a un extraño baile, donde se funden delincuencia,
política, mentiras, confusiones planificadas por escondidos estrategas,
“reculadas de perros flacos”, como hubiera afirmado mi amigo y maestro Vicente Karelovic.., y que tratan de ocultar la creciente corrupción que roe el alma chilena.
Y
con una primera mirada a los resultados de la Encuesta CEP, “la madre
de todas las encuestas”, renace la Esperanza de millones de chilenos, de
miles de magallánicos, que tenemos la fuerza de nuestras ideas y
principios y que esperamos que, pese al Homo Ineptus Rex y/o Alí Babá y
sus más de 40 Ladrones, sabremos resistir y reconstruir a Chile desde lo
que dejen (de los caranchos no nacen palomas, menos en ciertos sectores
políticos) por Dios, la Patria, la Familia la Libertad.